Un huachano que defendió nuestros límites marítimos con Chile

OPINIÓN.- En junio de 1985, antes de asumir el poder el presidente García Pérez, convocó a su futuro canciller el Embajador Allan Wagner, para poner punto final a todo lo concerniente al Tratado de 1929 con Chile, allí a Wagner le señalan que es el Embajador Juan Miguel Bákula, el más experimentado sobre los límites marítimos de nuestro país, en ese año el embajador Bákula había publicado su libro denominado “El dominio marítimo del Perú”. Editado por la Fundación MJ Bustamante de la Fuente. El embajador Juan Miguel Bákula Patiño, nació en Huacho, el 17 de enero de 1914, hijo de Juan Clímaco Bákula Pacheco, exportador de algodón, fue alcalde de Huacho en 1916, y de Antonia Patiño Albarracín.
Por: Gustavo Manrique La Rosa.

El Embajador Juan Miguel Bákula fue doctor en Derecho. Estudió en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y en la Pontificia Universidad Católica del Perú. Además, hizo dos años de Ciencias Económicas y otro tanto de Humanidades.

Se incorporó al Ministerio de Relaciones Exteriores del Perú el 4 de enero de 1934 como mecanógrafo meritorio y al Servicio Diplomático del Perú el 31 de octubre de 1939 hasta que decidió renunciar, al día siguiente del autogolpe de Estado del 5 de abril de 1992. Fue director de Fronteras de la Cancillería por largos años; representante del Perú en todos los países limítrofes; director de la Academia Diplomática, y, finalmente, viceministro de Relaciones Exteriores (1963-1964).

Juan Miguel Bákula Patiño tuvo un rol sobresaliente en la consagración de la tesis de las 200 millas del mar territorial peruano, en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar y como Secretario General de la Comisión Permanente del Pacífico Sur.

Es sabido que el 23 de mayo de 1986, el canciller chileno Jaime del Valle recibió en su despacho al embajador peruano Juan Miguel Bákula a pedido de Allan Wagner, entonces ministro de Relaciones Exteriores del Perú en el primer gobierno de Alan García. Durante 40 minutos, Bákula expuso con elocuencia que Perú y Chile no tenían fijada una frontera marítima. Era la primera vez que Perú formulaba ante el gobierno de Chile, “por los canales diplomáticos”, el reclamo por la falta de una delimitación marítima.

El canciller chileno, sin duda algo aturdido por la novedad de un tema que su país consideraba irrelevante, le pidió a Bákula que le presente un texto escrito de lo expuesto. Bákula retornó a la embajada peruana en Santiago, a cargo del embajador Luis Marchand Stens, escribió un memorándum y en menos de cinco horas entregó en la Cancillería chilena la famosa Nota 5-4-M/147, con sello y firma del Ministerio de Relaciones Exteriores del Perú.

Al respecto, el analista y estudioso chileno José Rodríguez Elizondo considera que este “tácticamente fue el minuto fatal” para la diplomacia chilena, y el inicio formal de un largo camino que se concretó el 16 de enero del 2008.

Para beneplácito de la diplomacia peruana, la Cancillería chilena emitió un comunicado de dos puntos dirigido al gobierno peruano en relación con las gestiones de Juan Miguel Bákula.

Esto ocurrió el 19 de junio de 1986. Allí se reconocía la visita del enviado peruano Juan Miguel Bákula, en relación con los asuntos referidos a la Comisión Permanente del Pacífico Sur y la Organización Latinoamericana de Pesca.Pero admitía, también, que el enviado peruano “dio a conocer el interés del gobierno peruano para iniciar en el futuro conversaciones entre ambos países, acerca de sus puntos de vista referentes a la delimitación marítima”.

Hoy es un día de alegría para los peruanos, por todo el esfuerzo desplegado por nuestro paisano Juan Miguel Bákula, debemos de honrar su memoria, colocando el nombre a una avenida y hoy colocando nuestra bandera en el frontis de nuestra casa.