Una experiencia vivida: El retorno a casa

Fotografía de Laila Conti  durante su estadía en Huacho

HUACHO.- Laila Conti, es una joven de nacionalidad italiana que vivió en nuestra ciudad de niña y retornó luego de algunos años (hace pocos meses). Su casa es Huacho, dice ella. Hoy recopilamos su testimonio publicado en su idioma natal pero traducido para huacho.info y  conocer las circunstancias de su viaje, su enorme cariño por nuestra tierra, nuestras deficiencias en brindar mejor calidad de vida en la salud de las personas y sobretodo corroborar una vez más que la gente de Huacho es “hospitalaria”.

“Ciao Laila, torna a casa”.

Huacho, un retorno a casa

Por Laila Conti
En el 2000, mis padres decidieron dejar la Diócesis de Milán y experimentar una misión. Yo viví durante tres años -desde los 6 a 9 años- en Huacho, una ciudad a 150 kilómetros al norte de Lima, capital del Perú. Volví a Huacho en el verano del 2006, con mi familia, sobretodo para encontrar a las personas con las que hemos vivido esa experiencia, pero en los últimos años ya no era posible volver. Este verano, durante el año de mi diploma (culminación de estudios secundarios), me decidí a volver esta vez sola para ver los lugares y las personas que personificaron a esos tres años de mi infancia. Mi viaje duró exactamente un mes, desde el 20 de Julio al 20 de agosto.

Laura Carniel y Lorenzo Tagliabue acompañando a Rody

Durante este tiempo fui atendida por Laura -Misionera Laica de la comunidad- y se encuentra viviendo en Huacho por alrededor de un año. Laura trabaja en su misión con las personas con discapacidad, principalmente con problemas de movilidad y es fisioterapeuta. Ella, trata de transmitir sus conocimientos a las familias para mejorar las condiciones de las personas que lo necesiten. Durante su visita a cada casa lleva a sus “pacientes” una sonrisa y un poco de mejora. En el mes pasado a su lado, yo seguí de cerca su trabajo y tengo que ser sincera, no fue fácil. La mayoría de las veces la condición de estas personas se ven agravadas por el lugar donde viven y la calidad insuficiente de la atención que reciben. En el Perú, el tema de la salud es uno de los aspectos que sería necesario un cambio radical. Laura siempre dice: “Si estas personas hubieran tenido la suerte de estar en otro país, lograrían ponerse de pie o de comer solos…”. Pero en su misión Laura trata de mejorar la vida y el progreso a través de detalles, para traer de vuelta la sonrisa.

Nunca es un partir o un regresar, no existe una división tan clara entre mis dos países -Italia y Perú. Cada vez que estoy en el avión para volver a casa para hacerlo, es como cuando regresé a los 6 años. Esta aventura fue un gran regreso, un regreso a casa. Huacho, parecía inmóvil -sin cambios- como si en seis años no hubieran seguido sus vidas. Los niños han crecido y los rostros de los adultos siguen siendo los mismos.

Durante el mes pasado en Huacho visité muchos lugares, muchas personas y recordaba mucho. Una de las cosas que más me impresionó es la memoria que cada persona con la que me lleva en su corazón. Me pasé horas y horas en compañía de viejos amigos para recordar cada detalle de esos tres años -se acuerdan de todo- por ejemplo, todos los cumpleaños de mi familia. Decidí ir de incógnita, nadie sabía de mi llegada, cada encuentro fue una sorpresa para mí y para ellos.

Creo que he llevado a casa exactamente lo que esperaba y en algunos aspectos incluso más. Los mismos rostros, los rostros de mi niñez y también completamente nuevas.

#huacho, #parroquia-jdm