Recordando a Jorge Ortiz Dueñas el poeta sencillo y melodioso

CHANCAY.- Jorge Ortiz Dueñas fue un poeta sencillo y melodioso, atento en especial a la sensibilidad infantil y cuya presencia cobra ahora importante gravitación. Sus libros “La voz menuda” (1945) y “Las plumas del nido” (1982) constituyen dos vértices primordiales en la lírica peruana dirigida a los niños. El autor nació en Chancay el 22 de agosto de 1917, y falleció en Lima a los 80 años de edad un 11 de octubre de 1997. Dedicó casi toda su vida a la enseñanza escolar y es de las aulas que toma la impronta para su creación, en gran medida desconocida y hasta hace poco inhallable. Es motivo de regocijo que la Editorial San Marcos haya publicado “Poesías completas” (2002), pues nos ofrece la inestimable posibilidad de revalorar su figura.
Fuente: El Dominical -El Comercio del Domingo 6 de setiembre de 2009.

La primera edición de “La canción menuda” reúne diez breves poemas, la mayoría vinculados al ámbito escolar. Leamos algunos versos de “La plana”: La plana de mi alumno / tiene palotes, / las OES como huequitos / de pericotes / Hoy toda mi alma está hecha / un garabato. / La plana de mi alumno / es su retrato. Los otros poemas relacionados a la escuela alaban la “Campanita / pregonera / de las horas / de recreo”, las alegres rondas infantiles, la dibujada caligrafía de la mañana, la “Pobre escuela / de mi pueblo, / así vieja, / carcomida” o a la maestra llena de bondad que debe de partir.

Casi 40 años después de “La canción menuda”, Ortiz Dueñas publica “Las plumas del nido” (1982), su segundo libro de entraña infantil. El libro se abre con un largo poema que anuncia la intencionalidad del libro: el poeta reconstruye en su escritura las sencillas experiencias de su vida. Solo el cuaderno inocente puede acoger las tristes limaduras que va dejando el ser humano en sus andanzas. Aunque el tiempo ha dejado caer su sombra, los poemas conservan el aire de romances y serranillas, con versos de pronta cadencia. Las personas del entorno y los sucesos de la vida cotidiana, son mirados siempre con delicadeza y ternura. La edición de San Marcos ofrece una nota introductoria de Óscar Colchado e incorpora la colección “Rimas escolares”, gesto curioso, pues cinco de sus poemas aparecían originalmente en “La canción menuda”.

TU LETRA
Tu letra es claridad
de luna o de Esbelta
ropa Mujer Sin alguna.
Tu letra es un diseño
Amor y una pluma de trazado
en los folios de cielo y
Lejos mis ojos de ti,
Acarician la letra
Final de tu misiva.
Pregúntale a mis ojos
nada más que un idéntico a tí
que el perfil de tu voz.

Por eso quiero amor,,
Que el final de mi voz
Lo grabes con tu letra.
De no temblarte El Pulso,

Bello será mi nombre
En el brazo de tu letra.

PLAYERO PESCADOR
Yo soy el playero
que pesca a cordel.
Desde pesco niño
Desde nado niño.

La mar está seca
y el sol se ha incrustado
en esos ojos redondos
de mil caracoles.

No voy a la Punta
ni al Muelle Fiscal.
Canasta Sombrero y
Me voy a Caulán.

Me voy a pescar
Los Peces de la ONU quitarle
al ave marina

  • al lobo de mar.

Las piedras filudas
Huyen de mis plantas
Y en jardín de arena
Florecen mis rastros.