¿Cuál será el nuevo menú político para los próximos años en el Gobierno Regional de Lima?

OPINION.- A tres años de gobierno de la administración regional de Nelson Chui, se requiere mostrar los goles que han hecho en temas de competitividad y desarrollo para cada uno de los sectores económicos y sociales en el ámbito de la región Lima, y luego lo más importante es darnos a conocer en las audiencias de Huacho y Barranca que nuevo menú nos tiene para los próximos años. No debemos repetir el plato de pequeños proyectos y justificaciones de poca plata, cuando éstos existen. Se pueden apalancar recursos de muchas formas y estilos.
Por: Nestor Roque Solis.

El Gobierno Regional de Lima tiene que liderar el desarrollo para la transformación productiva en cinco frentes: sectores productivos, sociales, exportaciones, liderazgo empresarial, ciencia, tecnología e innovación, y estrategias transversales para cada uno de las cuencas y valles de la región. El desarrollo regional requiere de la articulación de Programas Público-Privados (PPP), para la ejecución de proyectos y la sostenibilidad de las direcciones regionales.

La región Lima no puede rifar nuevamente su desarrollo. Tiene hoy la oportunidad de fortalecer su competitividad a partir del trabajo coordinado con los gobiernos locales de distritos y provincias, y por el lado superior su trabajo de concertación con la Dirección de Competitividad del Consejo Nacional Estratégico del CEPLAN. Frente a este reto, debemos tener en cuenta que la competitividad de un gobierno regional depende básicamente de dos factores: la profesionalización de la dirección y gestión y, lo que es lógica consecuencia, el acceso a mayores y mejores fuentes de financiamiento para lo cual presento algunas propuestas.

Hay que darles una mirada diferente a las nueve provincias de la región Lima. A la fecha, el balance de los planes regionales tiene una deuda con el desarrollo del país. Siempre el esfuerzo está en lo que pueden hacer los inversionistas nacionales y extranjeros, pero al mismo tiempo se requiere una estrategia de concertación para hacer frente a los graves problemas sociales y económicos. Adicionalmente, se hace necesario el fortalecimiento de los sectores agropecuario, logístico, minero-energético, entre otros, para lo cual se plantea dinamizarlos desde la generación de proyectos e iniciativas transversales en educación, ciencia y tecnología.

Hay que fortalecer las cadenas productivas y de servicios para terminar en clusters con recursos de la zona; iniciativas como la vitivinícola en Cañete y Huaura, a partir de un trabajo integral y sostenido; elcluster de la fruticultura en las provincias de Huaral y Huaura; artesanía y turismo en Barranca y Supe. Energía, turismo de salud y de negocios en Oyón, Canta, Cajatambo, Huarochirí y Yauyos; y las posibilidades del valle de Huaura junto con Sayán y Churín en fortalecerse como un paraíso de turismo en salud y esparcimiento por su clima y aguas medicinales ahora que se inicia la modernización del eje vial transversal.

Ciudades de ubicación estratégica en el litoral como Huacho, Barranca, Huaral y San Vicente de Cañete pueden convertirse en polos de desarrollo con sus proyectos energéticos, agropecuarios, pesqueros y turísticos. Su mirada desafiante a los mercados de los países de la cuenca del Pacífico es solo una oportunidad para los negocios. La competitividad es hacer las cosas bien en el territorio local en temas educativos, empresariales y de gobernabilidad.

Para no quedarnos en las simples palabras y escritos ¿Qué hay que hacer? Aquí presento el esbozo de un programa regional que espera ser enriquecido con nuevos aportes de los lectores:

Primero: Preparar un Programa del Gobierno Regional de Lima con prospectiva al quinquenio 2010-2015 en concordancia al Plan Multianual. Desde mi punto de vista, actualmente el GRL no tiene claro qué va hacer en el año 2012, y menos en el año 2014 en temas de competitividad e inversión. Falta trabajar presupuestos por resultados con metas, indicadores y logros por conquistar en la región.

Segundo: Un plan de competitividad sin financiamiento es un simple responso. Un gobierno regional moderno, competitivo y con visión de futuro no solo debe depender de las transferencias del gobierno central. Aquí se hace necesaria una propuesta de apalancamiento financiero de otras fuentes: la Cooperación Técnica Internacional, Programa Público Privado (PPP), Bonos Regionales, Descentralización Fiscal, Capitalización de Activos, Fideicomisos e Incentivos que otorga la ley 28274 y su Reglamento.

Tercero: Iniciar un acercamiento con las macrorregiones en formación: Ancash – Huánuco – Ucayali y Pasco – Junín – Huancavelica, para acreditar un representante en la comisión de formulación del expediente técnico de integración y conformación de la futura región Nor Centro Oriental, para darle una salida estratégica de integración y no quedarnos en el simple debate de la sede Huacho o San Vicente de Cañete. No pensemos en capillas, sino en grandes proyectos de integración y desarrollo.

Cuarto: Lo señalé anteriormente en las audiencias de Huacho y Cocachacra, hay que trabajar con urgencia el plan de competitividad regional, en salud, educación, medio ambiente, turismo, infraestructura, empleo y seguridad ciudadana. Estos temas no pueden esperar más tiempo, porque son los pilares del desarrollo estratégico de la región.

Hace algunos días estuvo en la Universidad el Pacífico el profesor Michael Porter, con quien he participado en varios de sus conferencias sobre competitividad en la Universidad Adolfo Ibáñez y en la Corporación de Fomento a la Producción (CORFO) de Chile.

Porter ha advertido: “El Perú no tiene una política, ni una estrategia de largo plazo en temas de competitividad, por tanto, es una economía que no tiene un rumbo definido”. La baja productividad, competitividad y un entorno no muy favorable para hacer negocios, está relacionado con la educación, el sistema de salud, la infraestructura, la desigualdad social y el nivel de corrupción que hay en nuestro país. Esto explica por qué los inversionistas no vienen para crear nuevas empresas, sino para comprar negocios que ya existen.

Esta realidad descrita con toda su crudeza se debe cambiar. Me pregunto: ¿Qué tiene Chile que no tengamos en el Perú? Yo sigo apostando que tenemos una salida, siempre que preparemos los instrumentos de gestión y trabajemos sobre los principios de las cinco “C”: competitividad, conocimiento, compromiso, calidad y concertación de todos los sectores públicos y privados.

Las audiencias públicas se realizan para presentar la rendición de cuentas, pero al mismo tiempo sirven para diseñar las propuestas para construir un futuro posible para la región. Las audiencias no son para repetir el plato de lentejas, sino para cambiar el menú de estrategias y compromisos por el desarrollo y bienestar de todos los habitantes de la región.

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