Como un apasionado creyente del proceso de regionalización y descentralización del poder político y económico del gobierno central en temas de gobernabilidad y gestión pública, no me puedo negar a dar mi opinión favorable a la municipalización de la educación, si el proceso de la gestión educativa obedece a un plan de modernización, calidad y eficiencia de la enseñanza y aprendizaje que andamos buscando en las últimas décadas en el país para nuestros alumnos. Con la municipalización de la educación podemos acercar mucho más la educación a la realidad local. Pregunto: ¿Quien conoce mejor la problemática educativa en nuestros distritos y provincias? ¿Quién lo puede resolver mejor esta problemática?. ¿Serán los tecnócratas de Lima o de la sede de la capital de la región?. Desde mi punto de vista y de acuerdo a los últimos estudios nacionales e internacionales señalan que son los gobiernos locales y los propios ciudadanos de la comunidad.
Las autoridades y dirigentes muchas veces se quejan del centralismo político, económico y de los servicios en cada periodo electoral, y así se motivan con el proceso de regionalización y descentralización, pero, cuando el gobierno central pone en agenda la transferencia y competencias de los servicios de la educación, inmediatamente sin mayor diagnóstico elevamos una nota a la central, para decir que no tenemos la capacidad para ser protagonistas de esta experiencia educativa. Nos hubiera gustado mayor atrevimiento y compromiso por parte de la Municipalidad Provincial de Huaura en el tema de la educación para hacer realidad los postulados de la Ley de Educación 28044 y las diferentes Resoluciones y Decretos Supremos sobre el PEI, PEL, PER y el PEN que por ahora son letras muertas en las UGEL y en la DREL por falta de capacidad y decisión política de nuestros gobernantes locales que andan más preocupados por un poder efímero con cambios y recambios en la dirección del sistema educativo local. Mientras tanto: la plata sale con facilidad cuando se trata de inversiones en pistas, veredas, plazas y palacios para la burocracia local, pero cuando se trata de invertir en el capital más valioso de la nación, que son nuestros niños...¡ No hay Plata!.
Los gobiernos locales tienen la tarea de ejecutar su Plan Educativo Local (PEL) y el Gobierno Regional de impulsar su Plan Educativo Regional (PER), pero fue triste escuchar hace unas semanas en un foro educativo realizado en la Universidad JFSC a un representante de la DREL de la región Lima, decir que sus funcionarios recién están actualizando el PER que se formulo en el año 2005. Peor fue escuchar que para su implementación no cuentan con las partidas presupuestarias, cuando todos sabemos, que un plan sin presupuesto es como una buena poesía que nos cantan y encantan nuestros niños en cada día de festividad escolar.
Nosotros decimos sí a la municipalización de la educación, pero la pregunta es ¿Qué municipalidad tiene la capacidad de implementarla y ejecutarla con resultados de eficiencia y calidad?. Si el plan es para desconcentrar pobreza y problemas a las municipalidades que ya están bastante incapacitadas para atender sus propios problemas de limpieza publica, transporte y seguridad ciudadana, entregarles un servicio que no lo ha podido resolver el gobierno central y el gobierno regional puede resultar que el remedio sea peor que la enfermedad al paciente educativo. Si sabemos el ¿para qué? ¿cómo? ¿con quienes? y ¿con cuánto de presupuesto contamos para municipalizar la educación?. Si tenemos claro estas interrogantes todos deberíamos apoyar el proceso de la municipalización de la gestión educativa en todo el país. La otra interrogantes es saber: ¿Qué municipalidad tiene el liderazgo y la gobernabilidad pública para gestionar el capital más valioso de la nación que son nuestros niños y adolescentes?. Desde mi punto de vista creo que son muy pocos los que tienen esta capacidad de gestión y liderazgo. La educación es una papa caliente en la mano para cualquier autoridad local, regional o nacional.
El concepto del empoderamiento debe funcionar en esta materia, que no es otra cosa que la sociedad civil: los ciudadanos y sus autoridades locales se apoderen de la tarea del desarrollo local. Pero la realidad es que muchos gobiernos locales y regionales todavía no tienen la estructura ni la capacidad para recibir competencias que le señalan las últimas disposiciones dictadas por el gobierno central en el tema educativo. Esto lo que llamo la competitividad del capital humano. Al final no importa mucho que institución gestione la educación. Puede ser la propia institución educativa, los padres de familia, una cooperativa, una empresa de propiedad social o la municipalidad. La calidad educativa y la modernización de la gestión lo ponen las capacidades y competencias de los técnicos y funcionarios y no el nombre que lleve la institución.
En China la estructura educativa es centralizada y funciona muy bien las aulas con 40 y 45 alumnos. Esta cultura educativa oriental no funciona así en el mundo occidental que mantiene un promedio de 22 a 25 alumnos por aula. La municipalización de la educación no ha funcionado muy bien en Chile, pero, eso no quiere decir que en el Perú no pueda funcionar con éxito. En el Perú las cooperativas agrarias han sido un fracaso; en Brasil las cooperativas agrarias son ejemplo de desarrollo rural. Igual hay maestros exitosos y otros son fracasado. En estos tiempos es bueno aprender de los éxitos de los demás, pero, esto no quiere decir que hay repetir las experiencias con papel de copia, porque así no funciona los proyectos sociales: cada territorio local tienen sus propias visiones, estrategias, culturas y dimensión social y capital humano para hacer realidad sus objetivos y metas.
Una reforma de la educación tiene que involucrar a todo el tejido social de la comunidad y la estructura del sistema educativo. ¿Qué puede hacer una municipalidad sí los padres de familia, los directores y los profesores no mejoran su desempeño en el aula, sí los medios de comunicación no paran la violencia informativa que afecta la estabilidad emocional del niño, sí los niños ingresan desnutridos al aula, sí no se cuentan con las partidas presupuestarias necesarias y no superamos las desigualdades sociales de los familias?.
Todos sabemos que los niños desde que pisan por primera vez la escuela ingresan en desigualdad de condiciones. Si un niño recibe en su hogar diez experiencias negativas diarias: maltrato, falta de amor, motivación, creatividad, malas relaciones, comunicación y aprendizaje nulo; en relación a otros niños que cultivan experiencias positivas de sus padres: amor, comunicación, buena relación familiar y desarrollo psicomotriz con juegos recreativos que motivan su creatividad diaria, en cinco años cuando ingresa el niño a la escuela tendremos tres mil experiencias negativas en el primer grupo de niños, e igual número de experiencias positivas para el segundo grupo de niños, y después decimos que los niños ingresan en iguales condiciones a la escuela.
Los niños son resultados de las clases sociales existentes en la sociedad. Hay niños de las clase A, B, C, D. Sobre esta realidad hay que trabajar la reforma de la educación que es una tarea de todos, con todos y para todos, caso contrario cualquier plan piloto, simplemente es piloto: es simplemente prueba, ensayo y entrenamiento que venimos haciendo con la educación en nuestro país. No conocemos los resultados que han tenido los planes pilotos de gestión educativa en los municipios de Miraflores, Surco, la Molina, Surquillo, Los Olivos y de Pacarán en el Distrito de Imperial de la región Lima y en los otros 50 municipios del país que iniciaron esta tarea el año 2006.
El éxito de cualquier proyecto educativo pasa por centrar nuestra preocupación por el desempeño del capital humano que pasa por atender tres elementos básicos: contar con planes viables y sostenibles, gestión con liderazgo y estructura organizacional inteligente. Todo pasa por el capital humano. Desde mi punto de vista no creo que detrás de la municipalización esté la privatización o la pérdida de la gratuidad de la enseñanza de la educación, eso es un fantasma político que nos quieren vender desde la tribuna.
Lo que si hay que decirlo con claridad, es que la asociación gremial de docentes, padres de familia o de alumnos pierden su capacidad y fuerza organizativa y política, que por tener una estructura nacional puede sufrir su atomización local teniendo a los alcaldes como protagonistas principales de la atención al paciente educativo. Es más fácil hacer plataformas de lucha a un solo patrón poderoso conocido, que es el gobierno central, que a miles patroncitos pobres de gobiernos locales por conocer. Sobre esta realidad hay que trabajar la municipalización de la gestión educativa en la provincia y en la región Lima. Finalmente no hay que perder de vista: la municipalización es un medio. El objetivo y la misión es mejorar la calidad y desempeño de la educación de nuestros niños y adolescentes.
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Esta columna contiene diferentes temas sobre el desarrrollo y competitividad de la Provincia de Huaura y la región Lima. nroquesolis@yahoo.com nroquesolis@gmail.com