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Primer Blog del padre Ambrogio Cortesi, Huacho, Huaura, Perú. Aquí puedes comentar buenas páginas de literatura en castellano e italiano (Antología), intercambiar reflexiones sobre la Palabra de Dios (Lectio Divina), conocer reseñas de obras y biografías de varios personajes, y hasta puedes emprender un camino místico en el desierto de la costa peruana (De viento y de arena). A partir del julio 2008 nacieron mis dos otros blogs: Dios está en los detalles, un diario pastoral y El país de todas las sangres: una mirada sobre Perú y Fidei donum: un vistazo a la iglesia misionera. En "La hora azul" sigo publicando solo la parte que se refiere a literatura.

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I comandamenti non sono costrizione ma una rivelazione per gli amici di Dio

I comandamenti non sono una costrizione dall’esterno. Sono sempre un invito a entrare in una relazione personale con Dio. «Io sono il Signore, tuo Dio, che ti ho fatto uscire dalla terra d’Egitto, dalla condizione servile: non avrai altri dèi di fronte a me» (Es 20,2-3).
I Dieci comandamenti significano condividere l’amicizia e la libertà di Dio.
Sono stati dati a Mosè, al quale Dio ha parlato come a un amico.
È la stessa cosa con Gesù. Gesù rivela il suo comandamento nuovo ai discepoli la notte prima di morire, nel preciso momento in cui li chiama amici. «Vi ho chiamato amici, perché tutto ciò che ho udito dal Padre mio l’ho fatto conoscere a voi» (Gv 15,15).

Timothy Radcliffe

Permalink06.05.10, 09:07:38, by donambro Email , 25 views, Antología , Hacer comentario

Nella Bibbia 'Obbedire' si dice 'Ascoltare'

Scrive Timothy Radcliffe, O.P.:
L’estate scorsa ho avuto un interessante colloquio col rabbino capo di Gran Bretagna, Jonathan Sachs. Mi ha detto che la Torah non contiene la parola «obbedire», nel senso di sottomettere la propria volontà a un controllo esterno. Quando è stato fondato lo Stato d’Israele, dopo l’ultima Guerra mondiale, è stato necessario prendere in prestito una parola dall’aramaico per «obbedire» nel senso moderno suddetto. Invece la parola ebraica che in genere traduciamo con «obbedire» significa «ascoltare».

In effetti, argomenta l'esegesi:
Nella bibbia obbedire non è un derivato da udire ma una della sue accezioni: è un udire profondo, un aprire le orecchie. In ebraico troviamo sama = ascoltare, nel greco classico c’è upakuw e nel latino c’ è ob-audire; obbedire contiene akuw ascoltare. Il testo greco per tradurre sama usa upakuw, che indica sempre la doverosa obbedienza al messaggio da parte di chi lo ha liberamente e decisamente accettato. E’ espressione di quella religiosità che accoglie la parola di Dio attraverso l’udito e la mette in pratica.

Riflette Bruna Costacurta
Ascoltare con il cuore vuol dire non semplicemente udire, ma entrare in relazione piena con colui che parla, vuol dire aprire l’intelligenza e la volontà a ciò che l’altro dice, vuol dire prestargli attenzione e poi rimanere fedeli, vuol dire impegnare tutta la propria capacità di comprensione, di decisione, di amore. E allora ascoltare vuol dire fare silenzio per permettere all’altro di parlare; ascoltare vuol dire mettersi in un atteggiamento di apertura e di umiltà in cui si lascia spazio all’altro, lo si rispetta e soprattutto lo si riconosce, lo si riconosce come portatore di un dono essenziale per noi e perciò entrando con lui in una relazione dialogica.
Se è così, allora noi ascolteremo e poi quelle parole che avremo ascoltato verranno custodite come bene prezioso, custodite nella memoria, ripensate, meditate, conservate come un bene di cui non possiamo più fare a meno e tutto questo per poter poi quelle parole, così conservate, meditate e custodite, attualizzarle e vivere.
Adesso capiamo perché nella Bibbia “ascoltare” vuol dire obbedire e di fatto non c’è termine per dire obbedire. Il verbo “obbedire” in ebraico non esiste, perché in ebraico è lo stesso verbo per dire “ascoltare”.
Ascoltare vuol dire: aderire con il cuore a ciò che si è udito, farlo proprio e dunque, metterlo in pratica.

Permalink05.05.10, 18:45:25, by donambro Email , 24 views, Lectio Divina , Hacer comentario

El sujeto colectivo (noqayku)

El individuo, en sentido occidental, para la filosofía andina no existe: la relacionalidad es constitutiva para la identidad antropológica andina.
La proposición básica de la antropología (runasofía) andina no podría ser "Cogito ergo sum", sino sería "Celebramus ergo sumus".
El modo primordial de relacionarse en y con el mundo es la celebración (símbolo, ritual), y el 'sujeto' que se relaciona siempre ya es relacional en si mismo ('nosotros')
En los Andes, la entidad colectiva fundamental es el ayllu, la unidad étnica de las comunidades campesinas.
El ayllu es la 'célula de la vida', el 'átomo' celebrativo y ritual, pero también la base económica de subsistencia.
El runa se refiere a los miembros del ayllu por medio de la forma pronominal del sujeto exclusivo noqayaku (nosotros) para diferenciarse de los miembros de otros ayllus, de los mistis (mestizos) y de los wiracochas (blancos).
El sujeto humano primordial en el contexto andino no solo es un sujeto colectivo (nosotros) sino que se define además frente a otro sujeto colectivo.
Noqayku quiere decir 'nosotros como distintos de ustedes', y se define en términos de reciprocidad, complementariedad y correspondencia.
Los principios éticos sociales andinos tienen como punto de referencia los nexos 'naturales' de la consanguinidad, del padrinazgo y compadrazgo y del ayllu, antes que los nexos 'conscientes' de la amistad, del amor al próximo y de la solidaridad con el foráneo.
Las relaciones 'naturales' son de calidad ética primordial porque es en ellas donde se juega la 'justicia' y el equilibrio social y cósmico, porque el sujeto en sentido último es pacha, el universo ordenado e interrelacionado.

Fuente: Josef Estermann, Si el sur fuera el norte

Permalink03.05.10, 22:15:44, by donambro Email , 33 views, Filosofía andina , Hacer comentario

La especificidad del ser humano según la sabiduría andina es su actitud celebrativa

El ser humano no se distingue de las demás chakanas cósmicas por su lugar eminente en una jerarquía cósmica (como es el caso del ordo essendi medieval) sino por su función específica en la conservación del orden cósmico.
Esta función no está relacionada con la capacidad representativa en y a través del lógos, ni con la capacidad transformadora o demiúrgica en y a través de la tejné, y menos todavía con el poder salvífico del ser humano.
La tarea y capacidad básica del runa (ser humano) consisten en el poder de presentación simbólica del cosmos mediante las formas rituales y celebrativas. La celebración y el ritual son para el ser humano andino un acto gnoseológico y ético de primer rango; 'celebrar' el orden cósmico (en forma simbólica), significa 'conocerlo' y 'conservarlo'.

El ser humano es Hörer des Seins (Heidegger), pero no de un 'ser' anónimo, ni de una manera meramente pasiva; es 'escuchador' en el sentido de 'observador' (ob-servire) y 'obediente' (ob-audire). La 'obediencia' cósmica y la 'observancia' del orden universal circunscriben la función principal de runa andino.

La función específica de chakana se manifiesta de muchas maneras: como 'agri-cultor', el ser humano tiende un puente entre los fenómenos de hanaq pacha (lluvia, sol) y la Pachamama. Como pareja establece el nexo de complementariedad entre lo femenino lo masculino, la izquierda y la derecha. Como homo celebrans restituye el orden cósmico violado y desequilibrado. Como ente fecundo establece lazos entre las generaciones y contribuye a la conservación de la vida.

Fuente: Josef Estermann, Si el sur fuera el norte

Permalink28.04.10, 21:36:04, by donambro Email , 45 views, Filosofía andina , Hacer comentario

El sujeto como chakana

En el pensamiento andino ser 'sujeto' significa ser relacionador, o en términos más andinos: ser chakana o 'puente'.
La pachasofía andina insiste en la importancia de la 'ubicación topológica' de los elementos polares y correspondientes, y las diferentes transiciones y conexiones entre ellos.
Cada uno de los elementos cósmicos ocupa un locus o tópos determinado, de acuerdo con su función relacional y simbólica dentro del todo de la relacionalidad cósmica.
Los ejes cardinales de la pachasofía se extienden, según el 'ordenamiento toposófico', entre arriba (hanaq) y abajo (uray), y entre izquierda (lloq'e) y derecha (paña); y según el ordenamiento 'cronosófico' entre antes (ñawpaq) y después (qhepa).

Estas dualidades, más que oposiciones, son polaridades complementarias. El eje 'topológico' principal de la filosofía occidental es la oposición dual entre 'adentro' (interior, inmanente) y 'afuera' (exterior, trascendente), que en la filosofía andina prácticamente no tiene importancia.
Otro eje ordenador de la cosmovisión andina es la polaridad sexual entre lo femenino (warmi) y lo masculino (qhari), que se da tanto en el 'arriba' (Sol y Luna), como en el 'abajo' (varón y mujer).
Esquemáticamente estas dualidades se pueden graficar en forma de cruz.

La chakana central (cruz) se puede considerar el sujeto principal en la pachasofía andina.
Al relacionar los diferentes elementos complementarios y correspondientes, contribuye permanentemente a la conservación del orden cósmico y de su vitalidad.
Teológicamente hablando, esta chakana sería la divinidad como principio ordenador y relacionador de pacha.

A través de este sujeto 'pachasófico', todos los elementos de los diferentes lugares topológicos se relacionan entre sí y pueden ejercer su 'función' específica que siempre puede ser descrita en términos de 'puente' o chakana.
Un elemento, sea humano o extra-humano, inteligente o no inteligente, masculino o femenino, meteorológico o agrícola, es 'sujeto' en la medida en que ejerce su función específica de ser chakana en el conjunto de las relaciones cósmicas. Esta función no se limita de ninguna manera a los entes capaces de conciencia o intelección ni a los entes vivos en un sentido occidental. Para la filosofía andina, en cierto sentido todo el cosmos y todos sus elementos viven (panzoísmo o hilozoísmo) y son, por lo tanto, 'animados': los cuerpos celestes, los cerros, los manantiales, la Pachamama y los fenómenos meteorológicos son entes vivos y ejercen funciones vitales de chakanas cósmicas.

Fuente: Josef Estermann, Si el sur fuera el norte

Permalink28.04.10, 10:13:22, by donambro Email , 49 views, Filosofía andina , Hacer comentario

El concepto de PACHA

Pacha es un vocablo quechua-aimara tan rico en acepciones y connotaciones, como tal vez sea el vocablo lógos en griego o la palabra esse en latín. Según el diccionario, pacha puede ser adjetivo, adverbio, sustantivo y hasta sufijo (compuesto)
Como adjetivo, pacha significa' bajo', 'de poca altura', pero también 'interior';
como adverbio, su significado es 'debajo', (como el sub latino en substantia), 'al instante', 'de inmediato', pero también 'mismo'. Tiene entonces una connotación básicamente espacio-temporal.
Como sufijo, es la composición del sufijo verbal repetitivo -pa, con el significado 'de nuevo', 'nuevamente', 'otra vez', 'más', y del sufijo nominalizador diminutivo -cha que denota la pequeñez de algo, pero también afecto o despecho hacia el objeto o la persona indicados.
Como sustantivo y en forma figurativa (derivado del adjetivo y adverbio), pacha significa 'Tierra', 'globo terráqueo', 'mundo', 'planeta', 'espacio de la vida', pero también 'universo' y 'estratificación del cosmos'.

Filosóficamente, pacha significa el 'universo ordenado en categorías espacio-temporales', pero no simplemente como algo físico y astronómico. La palabra griega kósmos tal vez se acerque más a lo que quiere decir pacha, incluyendo el mundo de la 'naturaleza' al que también el ser humano pertenece. Pacha también podría ser un equivalente homeomórfico del vocablo latino esse (ser): pacha es 'lo que es', el todo existente en el universo, la 'realidad'. Contiene como significado tanto la temporalidad como la espacialidad: lo que es, de una u otra manera existe en el tiempo y ocupa un lugar (tópos).

Prefiero traducir el vocablo pacha por la característica fundamental de la racionalidad andina: 'relacionalidad'. Tiempo, espacio, orden y estratificación son elementos imprescindibles para la relacionalidad del todo. Articulando el aspecto de 'cosmos' con el de 'relacionalidad', podemos traducir pacha como 'cosmos interrelacionado' o 'relacionalidad cósmica'.

La preeminencia pachasofica en la concepción del 'sujeto' significa un procedimiento opuesto al dominante en la filosofía occidental moderna. En vez de partir de la indudabilidad cartesiana del sujeto individual, espiritual y auto-consciente (cogito), la filosofía andina parte de la relacionalidad cósmica (pacha) como rasgo principal y universal, como evidencia sapiencial que penetra todos los demás aspectos de la realidad y de la vivencia.

Fuente: Josef Estermann, Si el sur fuera el norte

Permalink24.04.10, 22:16:21, by donambro Email , 70 views, Filosofía andina , 1 comentario

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