Archivos de: 2009
FELIZ NAVIDAD Y UN PRÓSPERO AÑO NUEVO 2010
De parte de todos en el Proyecto Arqueológico Bandurria - Huacho, les deseamos una Feliz Navidad y un venturoso Año Nuevo a todos nuestros amigos y lectores de este Blog.
Que estas Fiestas sirvan no solo de diversión y descanso, sino también de reflexión y compromiso para nosotros mismos y los demás.
¡Feliz Navidad!
¡Próspero Año Nuevo 2010!
DIPLOMA DE HONOR "BALCON DE LA LIBERTAD"
Como parte de las actividades del 189° Aniversario de la Primera Declaración de Independencia por el General José de San Martín desde el histórico Balcón de Huaura un 27 de Noviembre de 1820, la Municipalidad Distrital de Huaura y el Instituto Cívico Patriotico del Perú reconocieron la labor de varias personalidades del quehacer cultural y político de la provincia de Huaura. Entre los premiados se otorgó el Diploma de Honor: Balcón de la Libertad al Director del Proyecto Arqueológico Bandurria, Arql. Alejandro Chu Barrera quién recibió el Diploma de manos del Presidente Regional Ing. Nelson Chui Mejía.
Entre otros de los premiados estuvo el Prof. Filomeno Zubieta destacado investigador, quien recientemente ha obtenido su grado de Doctor en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.
Profs. Augusto Escalante y Filomeno Zubieta con el Arql. Alejandro Chu antes de iniciar la ceremonia de premiación.
Entrega del Diploma de Honor a cargo del Presidente Regional Ing. Nelson Chui Mejía al Arql. Alejandro Chu Barrera.
TALLER DE CAPACITACIÓN “ATENCIÓN AL TURISTA Y CALIDAD DE SERVICIOS TURÍSTICOS”
El Proyecto Arqueológico Bandurria en coordinación con Iperú - Información y Asistencia al Turista - Lima, organizaron el taller de capacitación “Atención al Turista y Calidad de Servicios Turísticos” dirigido a trabajadores de las empresas de transporte local Hosma, Trans El Paraíso SAC, Villasol El Paraíso SAC y delegación de Serenazgo de la Municipalidad de Huacho.
El evento tuvo como objetivo, proporcionar a los participantes conocimientos básicos de calidad de servicio que les permita brindar una buena atención a los turistas que visitan Bandurria y la ciudad de Huacho, con la finalidad de seguir posicionando el slogan de la nuestra ciudad “Huacho, Capital de la Hospitalidad”.
El Taller se realizó el día 18 de Noviembre del presente año en las instalaciones del auditorio de la Casa de la Cultura, ubicada en Av. Mariscal Castilla Nº 185 – Huacho, en dos horarios
Exposición a cargo del Lic. Ernesto Lopez Jara.
Público asistente al evento.
BANDURRIA EN EL EXPOSERVICIOS REGIONAL 2009
Bandurria estuvo presente en el EXPOSERVICIOS REGIONAL 2009, feria informativa organizada por el Gobierno Regional de Lima, el cual se realizó el día Jueves 05 de Noviembre del presente en las inmediaciones de la Plaza de Armas de Huacho, en la feria se mostró la maqueta y algunas evidencias de moluscos encontrados durante las excavaciones, se brindó información, se proyectaron videos y reportajes de Bandurria y se realizaron visitas gratuitas al sitio arqueológico.
Uno de los stands de Bandurria en la Plaza de Armas.
Vista general del Exposervicios con los stands de Bandurria en primer plano.
Transporte gestionado por el Gobierno Regional para las visitas a Bandurria.
Presidente Regional visitando el stand de Bandurria y recibiendo la explicación de la Arql. Rosio Gonzales Diaz.
AFICHE PROMOCIONAL DE BANDURRIA
Durante el presente mes, se ha distribuido el primer afiche promocional de la Zona Arqueológica Monumental de Bandurria, a las instituciones públicas y privadas, establecimientos comerciales, hoteles, restaurantes, agencias de viajes, prensa local y otros, los cuales estamos convencidos que colocarán la imagen de Bandurria en un lugar visible con la finalidad de contribuir con la difusión del patrimonio cultural.
BANDURRIA APOSTANDO POR EL TURISMO SOCIAL
El día viernes 25 de setiembre, se realizaron visitas gratuitas dirigidas a la población estudiantil de la Institución Educativa Nº 20347 Rita Julia Carreño del distrito de Santa María y al Centro del Adulto Mayor del distrito de Huacho, con el objetivo de generar en los visitantes, sentimientos de valoración y respeto con el Patrimonio Arqueológico y su entorno natural, de la misma manera resaltar la celebración por el Día Mundial del Turismo (27 de Setiembre) y la importancia de la actividad turística en Bandurria.
Escolares de la I.E. N°20347 Rita Julia Carreño
Grupo del Centro del Adulto Mayor
ESCOLARES EN BANDURRIA
No cabe duda, que querer es poder. Es así que, agradecemos la visita de aproximadamente 600 escolares de la I.E. Mercedes Indacochea Lozano de la ciudad de Huacho, se dirigieron en caminata desde Huacho hasta Bandurria, el día 23 de setiembre con motivo de celebrar el “Día de la Juventud”. Los escolares fueron atendidos en el sitio arqueológico por Interpretadores Turísticos de Bandurria, quienes compartieron con ellos, la información de los avances del trabajo de investigación que se viene realizando.
De igual manera agradecemos las visitas de las I.E. “Domingo Elías” de Puente Piedra, “Columbia” y “Fortaleza de Jesús” de Huacho, “San Judas Tadeo” de Huaura y el 20313 de Carquin. En los próximos meses esperamos contar con la visita de otras instituciones educativas, cualquier coordinación al teléfono 232 3316 o al correo turismobandurria@gmail.com
BANDURRIA EN LA FERIA DE TURISMO PERÚ LIMA NORTE 2009
Los días 19 y 20 de septiembre del presente año, Bandurria estuvo presente en el stand de promoción de destinos turísticos de la Región Lima, en las instalaciones del Centro Comercial Plaza Norte, en donde se llevó a cabo la Feria de Turismo Perú Lima Norte 2009, organizado por PROMPERU. En la feria, se brindó información y distribuyó material informativo y el primer afiche promocional de Bandurria.
Un agradecimiento especial a los establecimientos que prestan servicios turísticos por colaborar con la difusión de la Zona Arqueológica Monumental de Bandurria.
Patricia Reyes, Representante de Bandurria, y Julessa Lazaro de Tejesol en Stand de la Feria de Turismo Peru Lima Norte 2009
Escolares Santarrosinas en Bandurria
El día viernes 28 de agosto, 85 escolares del 4to y 5to año del nivel secundario y 4 docentes de la I.E. Nº 20321 – Santa Rosa del distrito de Huacho, visitaron gratuitamente el sitio arqueológico Bandurria, gracias a la gestión del Área de Turismo y Difusión del Proyecto Arqueológico Bandurria y el apoyo de la Universidad José Faustino Sánchez Carrión.
Durante la visita, los Interpretadores Turísticos del PAB acompañaron a las escolares y actualizaron la información acerca de los avances de los trabajos de investigación en Bandurria realizados hasta la fecha. De ésta manera, a través de las visitas se sugiere dar continuidad a la labor de la Interpretadoras Turísticas Escolares de Bandurria de la Institución Educativa, quienes fueron seleccionadas el año pasado, dentro del marco del desarrollo del Plan Piloto del Proyecto “Turismo Escolar en Bandurria y Playa Chica”.
Estudiantes Santarrosinas en el bus de la Universidad rumbo a Bandurria
Llegada del bus al sitio bajo la atenta supervisión de la Lic. Patricia Reyes, coordinadora del área de Turismo del PAB.
Estudiantes atentas frente a panel y a la explicación del Interpretador Jorge Cabanillas.
Foto de grupo frente al Monticulo 1, con la Interpretadora Jalia Palacios
Cuarto Concurso Nacional “Trabajemos El Patrimonio Cultural y Natural de Nuestra Región”
La Dirección de Promoción Escolar, Cultura y Deporte del Ministerio de Educación en el marco del Programa de Promoción y Defensa del Patrimonio Cultural, ha convocado a docentes de todos los niveles, promotores culturales, Instituciones Educativas y a la sociedad civil a participar en el Cuarto Concurso Nacional “Trabajemos el Patrimonio Cultural y Natural de nuestra región”, con la finalidad de incentivar la creatividad orientada a la ejecución de proyectos que promuevan las manifestaciones de nuestro patrimonio cultural, material e inmaterial y los bienes, paisajes y recursos del patrimonio natural.
Es así que, el Proyecto Arqueológico Bandurria, presentará en el concurso antes mencionado, el Proyecto “Conociendo y valorando nuestro Patrimonio Cultural y Natural de Bandurria y El Paraíso – Playa Chica a través del Turismo Escolar”, el cual fue desarrollado con el nivel secundario de la I.E. Nº 20321 – Santa Rosa del distrito de Huacho, en el año 2008. Este proyecto de Turismo Escolar está orientado a fortalecer la identidad local de estudiantes y docentes a través del conocimiento y revaloración de su patrimonio cultural y natural. Además sirve como medio para lograr que más personas se interesen por la preservación de restos arqueológicos y áreas naturales.
VISITANTES A BANDURRIA
Durante el primer semestre del año 2009, el flujo de visitantes a Bandurria se ha desarrollado de manera satisfactoria, llegando a registrarse visitas, todos los días de la semana.
El total de visitantes hasta el mes de julio, asciende a 5,112 visitantes. A continuación presentamos el comportamiento del flujo de visitantes:
Meses Total
Enero 397
Febrero 384
Marzo 344
Abril 1,281
Mayo 567
Junio 834
Julio 1,305
Total 5,112
Este importante incremento en el número de visitas al sitio arqueológico se debe a la Difusión y Promoción de Bandurria como un atráctivo turístico de fácil visita que a diferencia de otros lugares promocionados en la región ofrece al visitante Arqueología y Naturaleza en un solo lugar.
Conociendo Bandurria en Fiestas Patrias
Al cumplirse un año desde que la Municipalidad Provincial de Huaura, emitiera el decreto municipal, declarando la 4ta semana de julio como “La Semana Turística de Bandurria” y celebrando las Fiestas Patrias, se organizaron en coordinación con la Municipalidad Provincial y el apoyo de la Universidad Nacional José Faustino Sánchez Carrión, visitas gratuitas al sitio arqueológico denominadas “Visita Turística a la Ciudad Génesis de la Civilización Andina, Bandurria”, dirigidas a la población local con el objetivo de generar sentimientos de valoración y respeto con el patrimonio arqueológico y su entorno natural.
Las visitas gratuitas se realizaron el día lunes 27 de julio, tomando como punto de partida la Plaza de Armas de Huacho y se realizaron en los siguientes horarios:
Hora de Salida 10:00 a.m. - Hora de retorno 12:00 p.m.
Hora de Salida 11:00 a.m. - Hora de retorno 01:00 p.m.
Hora de Salida 02:00 p.m. - Hora de retorno 04:00 p.m.
Hora de Salida 03:00 p.m. - Hora de retorno 05:00 p.m.
Visitantes a Bandurria durante Fiestas Patrias
Bandurria, en la Feria Turística artesanal por Fiestas Patrias
El personal del área de Turismo y Difusión del Proyecto Arqueológico Bandurria, estuvo presente en la Feria Turística Artesanal organizada por la Municipalidad Provincial de Huaura, en la cual se contó con el apoyo de practicantes pre profesionales y voluntarios los que brindaron información acerca del sitio arqueológico y del entorno natural.
La feria se realizo del 25 al 29 de Julio en el Boulevard Sáenz Peña de la ciudad de Huacho.
Guías Turísticas de la Región Lima
Recientemente dos importantes publicaciones sobre turismo han salido a la venta en las librerías de Lima, se trata de dos Guías Turísticas que específicamente se centran en las nueve provincias de la Región Lima.
Guía de la Región Lima de Rafo León (S/. 35.00, editado por editorial Planeta y AFP Horizonte, Marzo 2009) destaca nueve circuitos turísticos dentro de la región Lima. Así tenemos: la ruta del Sur Chico, Lunahuaná, Tupe y Viñak, Reserva Paisajística Nor Yauyos Cochas, la cuenca del río Lurín, la ruta del Norte Chico Costero, el valle del Chillón, de Huaral a Huayllay y la sierra Nordeste de Lima: Oyón.
La guía se centra en estos circuitos turísticos ofreciendo toda la información al viajero con planos, datos de servicios y atractivos turísticos. La información es muy similar a la que se presenta en el Programa Tiempo de Viaje de León. Bandurria es mencionada dentro de la Ruta del Norte Chico Costero (pág. 145), sin embargo hemos podido encontrar una serie de inexactitudes en la información que ofrecen sobre Bandurria, no sabemos si lo mismo ocurre en los otros circuitos.
Lima, del Mar a los Andes: turismo, rutas y costumbres de César Vega (S/. 40.00, editado por Inkafotos Ediciones, Mayo 2009) es una publicación que se centra en describir los atractivos turísticos de cada una de las nueves provincias de la Región Lima. Esta Guía nos presenta una visión más completa de la oferta turística de la Región Lima sin concentrándose únicamente en circuitos ya establecidos, permitiendo al lector crear su propio circuito de acuerdo a sus intereses o disponibilidad de tiempo o presupuesto.
Antes de detallar cada Provincia, la Guía presenta un capítulo dedicado a describir las zonas protegidas dentro de la Región Lima: la Reserva Paisajística Nor Yauyos-Cochas, Reserva Nacional de Lachay y Zona Reservada Cordillera Huayhuash. Otro capítulo esta dedicado a la Arqueología de la Región en donde se destacan tres zonas arqueológicas: Caral, Rupac y Bandurria (pág. 53).
Otro capítulo esta dedicado a los deportes de aventura: Trekking, ciclismo, andinismo, escalada y canotaje que se puede realizar en la Regón Lima. Finalmente, el último capítulo de la Guía esta dedicada a Rutas 4x4, aquí si se mencionan una serie de circuitos turísticos que se pueden realizar con vehículos de doble tracción. Vemos que la información que esta guía ofrece al lector es más actualizada y completa que la Guía de Rafo León por lo que es nuestra elección al comprar una guía turística de la Región Lima.
Edward P. Lanning (1930-1985)
Pionero del Precerámico de la Costa
Edward Putnam Lanning nació en el estado de New York, Estados Unidos en 1930. Posteriormente ingresó a la Universidad de Michigan graduándose como Bachiller en Artes (Bachellor of Arts) en 1953 para posteriormente trasladarse a la Universidad de California en Berkeley para continuar sus estudios de Posgrado. Concluyéndolos en 1960 con su tesis: “Chronological and Cultural Relationships of Early Pottery Styles in Ancient Peru” en donde se presente un análisis de los estilos cerámicos tempranos de la época. Ya en su tesis se puede ver que Lanning destaca los recursos naturales costeños como importantes para el desarrollo social de las tempranas sociedades cerámicas. Lanning es sin duda el primer arqueólogo en destacar la riqueza de los recursos marinos del mar Peruano y relacionarlos con la formación y desarrollo de los grupos costeros.
Sin embargo la relación de Lanning con la arqueología peruana se remonta a 1955 cuando Lanning trabaja para Frederic Engel realizando exploraciones y excavaciones arqueológicas a lo largo de toda la costa peruana. Como lo mencionan Bonavia y Matos (1985: 343) en una de la clausulas del contrato, Lanning no podía publicar la información recuperada para Engel y Lanning respeto esa clausula hasta su muerte.
En el plano académico Lanning enseñó en la universidad Sacramento State entre 1959-60 y en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos entre 1961-63 como profesor invitado a través de la Fundación Fulbright. Es en este periodo que tiene contacto con la primera promoción de arqueólogos profesionales (Bonavia, Fung, Lumbreras, Matos, etc.) creando una verdadera escuela entre los estudiantes de arqueología de la época combinando teoría y práctica. Posteriormente, en 1963 ingresaría a la Universidad de Columbia donde obtiene el nombramiento de profesor a tiempo completo en 1970. Finalmente, en 1973 ingresa a la Universidad de Nueva York, Stony Brook continuando en esta universidad hasta 1982.
Aunque identificado plenamente como un arqueólogo Peruanista, Lanning no limitó sus trabajos de investigación al Perú, sino que también realizó trabajo de campo en los estados norteamericanos de California y Nevada, y en Guatemala, el sur del Ecuador y la costa norte de Chile.
Sus investigaciones en el Perú se centraron en un primer momento a la cerámica temprana de la Costa y posteriormente al Precerámico costero, en particular el de la región Ancón-Chillón donde elaboró la secuencia cultural precerámica local dividida en las fases Zona Roja, Oquendo, Chivateros, Arenal, Luz, Canario, Corbina y Encanto.
Su obra mas conocida es Peru Before the Incas, publicada en 1967, en donde en sólo 200 paginas resume todo el proceso cultural andino de manera magistral. Lanning escribió este libro en sólo 6 semanas en medio del año académico de la Universidad de Columbia. Esta obra, sobretodo la parte relacionada con los períodos tempranos, se mantiene como una de las mejores caracterizaciones del pasado prehispánico Peruano con los datos de la época.
Lamentablemente una complicación cardiaca acabo con la vida de Edward P. Lanning el 15 de Junio de 1985 en Brooklyn, Nueva York. La Arqueología Peruana perdía de esa forma a un maestro y pionero en los estudios del Precerámico de la costa.
Referencias:
Bonavia, Duccio y Ramiro Matos
1983-85“Edward P. Lanning y la Arqueología Peruana” Revista de Museo Nacional XLVII: 341-353.
Paulsen, Allison
1986 Death Notices. Anthropology News 27(2): 3.
Publicaciones Seleccionadas de Edward P. Lanning
Lanning, Edward P.
1960 Chronological and Cultural Relationships of Early Pottery Styles in Ancient Peru. Tesis para obtener el grado de Doctor en Antropología Universidad de California, Berkeley.
1961 “Cerámica Pintada pre-Chavin de la Costa Central del Perú” Revista del Museo Nacional XXX: 78-83.
1963a “A Pre-Agricultural Occupation on the Central Coast of Peru” American Antiquity 28(3): 360-371.
1963b “An early ceramic style from Ancón, Central Coast of Peru” Ñawpa Pacha 1: 47-59.
1963c A Ceramic Sequence for the Piura and Chira Coast, North Peru. University of California Publications in American Archaeology and Ethnology, Vol. 46 No. 2. Berkeley.
1964 “Las Culturas Precerámicas de la Costa Central del Perú” Revista del Museo Nacional XXXIII: 408-415.
1965 “Early Man in Perú” Scientific American 213(4): 68-76.
1967 Peru before the Incas. Prentice Hall, Englewood Cliffs.
Lanning, Edward P. y Thomas C. Patterson
1967 “Early man in South America” Scientific American 217(5): 44-50.
1968 “Changing settlement patterns on the Central Peruvian coast” Ñawpa Pacha 2: 113-123.
Edward Lanning en las excavaciones del sitio Yacht Club (PV45-5) en Ancon, 1961. (Foto cortesia de Thomas Patterson)
Feria Turismo Perú 2009
Durante los días Viernes 6, Sábado 7 y Domingo 8 de Junio se realizó la Feria Turismo Perú 2009 en el Jockey Plaza de la ciudad de Lima.
En un ambiente ferial más pequeño que el de años anteriores se contó con la presencia de todas las Regiones del país las que mostraron su diversa oferta turística. Se estima que aproximadamente 20,000 personas visitaron la Feria en esta oportunidad.
A diferencia de otros años se observó que el material promocional era principalmente de tour operadores y otros servicios turísticos. Pocas Regiones ofrecían un material de sus Direcciones Regionales de Turismo. Una excepción, sin duda fue la Región Lima que ofreció sus variados atractivos turísticos con folleteria adecuada.
El Proyecto Arqueológico Bandurria estuvo presente con un representante del área de Turismo y Difusión, el estudiante de Turismo Saúl Medina Gonzáles, quien repartió los volantes del sitio arqueológico; como se ha venido realizando desde hace dos años.
Otra novedad de la Feria Turismo Perú 2009 fue la colocación de una fotografía panorámica de Bandurria dentro del stand correspondiente a la Región Lima, una muy buen elección por parte de PromPerú de seguir destacando los importantes restos arqueológicos que existen dentro de la Región Lima.
Vista del stand de la Región Lima y detalle del poster de Bandurria en el stand.
Junius Bouton Bird (1907 - 1982)
Precursor de los Estudios sobre el Precerámico
Junius Bird nació el 21 de Septiembre de 1907 en el seno de una familia de investigadores y exploradores. Desde muy joven sintió una gran fascinación por la arqueología. En 1925 se matriculó en la Universidad de Columbia pero al poco tiempo su pasión por la exploración y la aventura lo hizo abandonar sus estudios para embarcarse a varias expediciones al Ártico.
El Museo Americano de Historia de Natural de Nueva York seria la institución en convertirse en base de operaciones del trabajo de Bird. En 1931 el Museo lo contrató como asistente de campo al no poseer ningún grado académico. A partir de su incorporación al museo Bird realizaría investigaciones arqueológicas en Nueva York, Nueva Jersey y Pennsylvania.
Sus estudios sobre el Precerámico se iniciarían con sus investigaciones en el sur de Chile en 1932-33 con una prospección de Tierra del Fuego y posteriormente con una larga temporada de excavaciones en el estrecho de Magallanes entre 1941-42.
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Vista de Huaca Prieta desde el campamento de Bird, 1946.
Sin embargo, su principal aporte al Precerámico Peruano serian sus excavaciones en Huaca Prieta en el valle de Chicama y Cerro Prieto de Guañape en el valle de Virú, costa Norte del Perú entre 1946 y 1947, marcando un hito en la arqueología del Precerámico y la arqueología Americana. Los trabajos en Huaca Prieta empujaron hacia atrás la cronología arqueológica de la época, basada principalmente en la cronología elaborada por Max Uhle. Fue a partir de los abundantes restos textiles recuperados que Bird se inicia en el estudio de los textiles y tejidos, tema que le interesaría durante el resto de su carrera. Se puede afirmar que sus investigaciones marcan el inicio formal de los estudios sobre el Precerámico en el Perú.
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Junius Bird recogiendo textiles de algodón recuperados de las excavaciones en Huaca Prieta, 1946.
Es en merito a sus investigaciones y aportes al conocimiento arqueológico que en 1939 fue nombrado como Curador Asistente del Departamento de Antropología del Museo Americano de Historia de Natural, en lugar a su modesto puesto de asistente de campo. En 1946 fue ascendido a Curador Asociado y en 1957 se convirtió en el Curador de Arqueología Sudamericana del Museo, cargo que ocupó hasta 1973 en que al retirarse del Museo se le dio el titulo de Curador Emérito. Posteriormente, se mantuvo activo en sus investigaciones hasta sus últimos días en 1982.
Sus importantes contribuciones a la investigación arqueológica fueron reconocidas a lo largo de su carrera en diversas oportunidades. Entre los más importantes tenemos la medalla de Arqueología de la Fundación Viking en 1956, el doctorado honorario de la Universidad Wesleyan en 1961, la Orden al Merito del Perú en 1962, la Orden del Sol del Perú en 1974 y la medalla del Club de Exploradores en 1975.
Bibliografía Seleccionada
Bird, Junius B.
1943 Excavations in northern Chile. Anthropological papers of the American Museum of Natural History, vol. 38, pt. 4. American Museum of Natural History, New York.
1948a Preceramic culture in Chicama and Virú. Memoir of Society for American Archaeology. American Antiquity 12(4): 21-28
1948b America’s oldest farmers. Natural History 17(7): 296-303.
1965 The concept of a "pre-projectile point" cultural stage in Chile and Peru. American antiquity 31(2): 262-72.
1969 A comparison of south Chilean and Ecuadorian 'fishtail' projectile points. Kroeber Anthropological Society Papers 40:52-71
1988 Travels and archaeology in South Chile. 1st ed. University of Iowa Press, Iowa City.
Bird, Junius B., John Hyslop y M. D. Skinner
1985 The Preceramic Excavations at the Huaca Prieta Chicama Valley, Peru. Anthropological papers of the American Museum of Natural History, vol. 62, pt.1. American Museum of Natural History, New York.
Bennett, Wendell C. y Junius B. Bird
1960 Andean culture history. American Museum of Natural History, New York.
Reseña Biobibliográfica del Dr. James B. Richardson, III
Aprovechando el Simposio en Honor del Dr. James B. Richardson, III iniciamos un nuevo espacio en el Blog, dedicado a reseñar la vida, los trabajos y contribuciones de los Arqueólogos que investigan (o investigaron) el Precerámico Peruano.
El Dr. James B. Richardson en el sitio arqueológico de Siches, Piura, durante la 1ra Temporada de trabajos (1995).
El Dr. James B. Richardson, III realizó estudios de pregrado en la Universidad Saint Lawrence graduándose en 1960 como B.A en Antropología. Posteriormente realizó sus estudios de Maestría en la Universidad de Syracuse graduándose como M.A. en Antropología en 1963. Finalmente hizo su Doctorado en la Universidad de Illinois, bajo la tutela de Donald Lathrap, graduándose como Ph.D. en Antropología en 1969 con la Tesis: The Preceramic Sequence and Pleistocene and Post-Pleistocene Climatic Change in Nothwestern Perú. Este trabajo le permitió elaborar la secuencia cronológica del Precerámico para el extremo Norte del Perú dividida en 3 fases: Amotape, Siches y Honda
El Dr. Richardson fue el primer arqueólogo en investigar el impacto de los cambios climáticos en el desarrollo de las culturas de la Costa Peruana. Sus investigaciones en Piura descubrieron que durante tiempos Precerámicos las corrientes marinas y el clima de la costa eran diferentes al actual. Investigaciones posteriores confirmaron plenamente estos cambios climáticos. Fue el primer arqueólogo (1981) en sugerir que los sitios más tempranos de la costa se encontrarían bajo el agua debido a los cambios en el nivel del mar durante el Holoceno Temprano. Su interés siempre ha sido las adaptaciones marítimas de las sociedades, sin limitarse a los Andes Centrales. Su amplia experiencia cubre temas como la arqueología del NE Norteamericano, paleoecología del Pleistoceno/Holoceno del Nuevo Mundo, ecología cultural, orígenes de la agricultura, arte primitivo, arqueología histórica, historia militar e historia marítima. Ha realizado trabajo de campo en Perú, en Martha’s Vineyard y en el valle alto del río Ohio.
Desde 1967, el Dr. Richardson ha trabajado como profesor en el Departamento de Antropología de la Universidad de Pittsburgh, Pennsylvania, EE.UU y desde 1978 como Curador en Jefe del Área de Antropología del Museo Carnegie de Historia Natural, en donde ha sido responsable de varias exhibiciones del Museo. Una de sus mayores contribuciones en el campo universitario fue la creación del Programa de Arqueología Latinoamericana en la Universidad de Pittsburgh, junto con los Drs. Robert Drennan, Jeremy Sabloff y Marc Bermann.
Después de más de 40 años de actividad profesional, el Dr. Richardson se estará retirando de la vida académica en Junio del 2009.
Publicaciones Seleccionadas:
Richardson, James B. III
1981 Modeling the Development of Sedentary Maritime Economies on the Coast of Peru: Preliminary Statement. Annals of Carnegie Museum, 50(5):139-150.
1992 Early Hunters, Fishers, Farmers and Herders: Diverse Adaptations in Peru to 4,500 B.P. Revista de Arqueología Americana, 6:71-90.
1994 People of the Andes. Smithsonian Series Exploring the Ancient World. Smithsonian Institution Press and St. Remy Press, Washington, D.C. and Montreal.
1998 Looking in the Right Places: Pre-5,000 B.P. Maritime Adaptations in Peru and the Changing Environment. Revista de Arqueología Americana, 15:33-56.
Richardson, James B. III y Daniel H. Sandweiss
2008 El Niño, the Mid-Holocene and the Origins of Cultural Complexity on the Peruvian Coast. En: El Niño, Catastrophes, and Culture Change in Ancient America, editado por Daniel H. Sandweiss y Jeffrey Quilter. Monograph Series in PreColumbian Studies, Dumbarton Oaks, Washington, D.C.
deFrance, S. D., D. K. Keefer, J. B. Richardson III, y U. Alvarez.
2001 Late Paleo-Indian Coastal Foragers: Specialized Extractive Behavior at Quebrada Tachuay, Peru. Latin American Antiquity, 12:413-426.
Keefer, D. K., S. D. deFrance, M. E. Moseley, J. B. Richardson III, D. R. Satterlee, y A. Day-Lewis.
1998 Early Maritime Economy and El Niño Events at Quebrada Tachuay, Peru. Science, 281:1833-1835.
Rollins, H. B., D. H. Sandweiss, y J. B. Richardson III.
1986 The Birth of El Niño: Geoarchaeological Evidence and Implications. Journal of Geoarchaeology, 1(1):3-16.
Sandweiss, D. H., J. B. Richardson III, E. J. Reitz, H. B. Rollins, y K. A. Maasch.
1996 Geoarchaeological Evidence from Peru for a 5000 Years B.P. Onset of El Niño. Science, 273:1531-1533.
Sandweiss, D. H., K. A. Maasch, E. L. Burger, J. B. Richardson III, H. B. Rollins, y A. Clement.
2001 Variation in Holocene El Niño Frequencies: Climate Records and Cultural Consequences in Ancient Peru. Geology, 29(1):603-606.
SYMPOSIUM EN HOMENAJE AL DR. JAMES B. RICHARDSON III
“Winds, Mountains, Oceans, Rivers: Ecologies and their Social Impact in the New World: A Symposium in Honor of James B. Richardson III”
El día 20 de Marzo se realizó este importante evento en la Universidad de Pittsburgh, Pittsburgh, Estados Unidos y se centró en las ultimas investigaciones realizadas sobre la base de las investigaciones del Dr. Richardson entre la relación de ecología y sociedad en el Caribe, Norte, Centro y Sur América.
Se contó con la presencia de colegas y antiguos estudiantes del Dr. Richardson quienes aprovecharon este evento para hacerle un sentido homenaje a sus 42 años de carrera en arqueología.
Este evento fue realizado gracias al auspicio del Centro de Estudios Latinoamericanos de la Universidad de Pittsburgh, el Decano de la Escuela de Artes y Ciencias de la Universidad de Pittsburgh y el Departamento de Antropología de la misma Universidad.
El Proyecto Arqueológico Bandurria estuvo presente con una ponencia a cargo de su Director.
Programa:
8:45 – Welcome and Opening Remarks
9:00 – 10:15 Panel 1: Rivers and Settlement Patterns in North America
Ellen R. Cowie: Down by the River: Riverine Adaptations in Northern New England.
David Anderson: Monongahela Culture Agriculture and Settlement Patterns: Using GIS to examine Prehistoric Agriculture in Southwestern Pennsylvania.
Harry O. Holstein: In Search of the 16th Century Spanish Expedition Tristan de Luna’s Principal Town of Coosa within the Coosa River Drainage.
10:15 – 10:30 – Coffee Break
10:30 – 12:00 Panel 2: Environments, Ecology, and Social Complexity
Alejandro Chu: Searching for the Origins of North Central Coast Late Preceramic Period Monumental Architecture.
Denise Schaan: Managing Water, Building Landscapes: The Ecology of Social Complexity in Ancient Amazonia.
Michael Heckenberger: Bounty from the River Sea: Fishing, Wetland Management and the Raise of Complex Societies in Amazonia.
Michael E. Moseley: Andean Pearls of Wisdom: Shucking Shells, Pioneering Environmental Dynamics.
12:00 – 1:30 Lunch
1:30 – 3:00 Panel 3: Oceanic Influences and Currents of Change
James M. Adovasio: Inner Continental Shelf Archaeology in the Northeast Gulf of Mexico.
Mark McConaughy: ENSO We Come to an End or How I learned to Love Coastlines.
John G. Crock: Pre-Columbian Maritime Adaptations in the Eastern Caribbean
Dan Sandweiss: Jim Richardson: Paleodisaster Pioneer for Peru.
Alejandro Chu dando su Conferencia en el Simposio
Asistentes al Simposio en la recepcion después de la ponencias. De izquierda a derecha: Adriana Maguiña, Salome Gutierrez, James B. Richardson III, Alejandro Chu y Rosio Gonzales.
Descubrimiento, Destrucción y Rescate de Bandurria
Como Homenaje a Don Domingo Torero por su onomástico publicamos su relato del descubrimiento y rescate de Bandurria en 1973.
Introducción
Quienes participamos hace 35 años en el rescate de Bandurria, presentamos esta visión retrospectiva de los sucesos —relato sin ninguna pretensión erudita— para hacer conocer como fueron los hechos de los que fuimos parte.
Esta memoria constituye un testimonio del esfuerzo por salvar el sitio de Bandurria y el Patrimonio Milenario que encierra, y un homenaje al recuerdo de quienes ya no están con nosotros, en especial a Dn. Domingo Torero Arrieta, guía y motor de este rescate arqueológico, a Otto Loof Longobardi y Victoriano Montemayor Amancio, quien con su camioncito de doble tracción nos llevó a todos los rincones del arenal.
De los estudiantes que participamos en el rescate, tres de ellos aún somos profesores de la Universidad de Huacho, uno ya es docente jubilado de la misma universidad, y los demás se encuentran en el sector pesquero e industrial: Héctor Romero Camarena, Luis Durand Padilla, José Cuellar Reyes, Félix Hipólito Dolores, Daniel Nicho Carpio, Rodrigo García Guardia, Víctor Figueroa Vargas, Oscar Guerrero Ramírez, Judith Alvarado Rodríguez, Pedro Loza Hermenegildo, Nilda Montoya, Luis Quiroz y otros cuyos nombres se nos escapan de la memoria, y quienes de alguna manera estuvimos al frente del rescate y las gestiones necesarias: Jorge Chaparro Ortiz, Santos Ventocilla Arce, Domingo Torero Fernandez de Córdova (a quien se le encargó elaborar este relato), Victor Roldán Tallatino y José Torero Trujillo, todos, nos felicitamos por el reinicio de las investigaciones —que nunca debieron abandonarse— y por los resultados que vienen obteniéndose, y las perspectivas que Bandurria ofrece al desarrollo cultural y turístico de Huacho; así como el control de las invasiones que utilizaban el frágil medio ambiente y han causado gran daño del patrimonio natural y arqueológico.
También hacemos un llamado a las autoridades de la Región, de la Municipalidad Provincial, de la Universidad Nacional José Faustino Sánchez Carrión, a los estudiantes y a las instituciones civiles para conocer, apoyar y difundir los trabajos de investigación en Bandurria, que consolidan nuestra identidad como pueblo con miles de años de Historia.
Descubrimiento, Destrucción y Rescate de Bandurria
Los antecedentes de la destrucción parcial de Bandurria por aguas de drenaje, se encuentran en las filtraciones no controladas, resultantes del regadío de las Pampas anexas al valle de Huaura.
En la década de 1950 se construyó un canal (por la Irrigación Santa Rosa) con una toma de agua en el río, a la altura de Sayán, para irrigar una extensa zona eriaza, las Pampas de Huancayo, llamadas así por estar rodeadas de grandes cerros pedregosos.
El regadío de estas Pampas, unos 15 años después, ocasionó la aparición de lagunas como producto del afloramiento de la napa freática. Durante dos años, los agricultores del valle tramitaron ante el Ministerio de Agricultura el endicamiento o drenaje de la gran laguna formada. Hubo una serie de proyectos que no se llevaron a cabo por el ministerio, y la laguna finalmente se desbordó. Las aguas, que irrumpieron por una larga quebrada (Carrizales) hacia la Campiña de Huacho, arrasaron tierras de cultivo y granjas, causaron grandes destrozos e inutilizaron el muelle y el puerto de Huacho.
La arena y tierra arrastrada fue tal, que el puerto quedó convertido en playa, con los muelles en seco e inutilizados para el cabotaje, situación que duró más de 10 años hasta que el mar arrastró el material acumulado.
El Ministerio de Agricultura, presionado para resolver el problema, inició la construcción de drenes y un canal evacuador que llevase el agua al sector de Playa Chica. Inexplicablemente, no se tomó en cuenta a la quebrada de Cochinos, cuya ubicación la convertía en el drenaje natural de la zona.
A fines de marzo de 1973 el canal colector se había construido hasta pasada la carretera Panamericana Norte; y los ingenieros de la Dirección General de Aguas ya habían excavado con maquinaria un corte en el arenal, hasta el borde del acantilado, en el límite norte del médano1.
A principios de abril, ya construido el puente para que el canal cruzara la carretera, recorrimos el área revisando los conchales: mi padre, Jorge Chaparro y el que escribe, en búsqueda de líticos u otras evidencias que pudieran encontrarse entre los restos de moluscos.
Habíamos sido avisados por el Inspector de Aguas, Sr. Hilarión Muro que, por razones de ahorro, el ministerio no terminaría el canal hasta la playa, y que el agua sería encauzada hasta ella por el corte zanjado en la arena.
El Arq. Chaparro, trabajador de CRIRSA, se encontraba de vacaciones, e íbamos a diario en su “escarabajo” a la zona, pues teníamos presente el hallazgo de huesos de megaterio en una situación parecida, de irrupción de aguas, en Pampa Vieja (Los Antivales), distrito de Huacho, depresión en aquel entonces y hoy laguna conocida como “La Encantada”.
El día 6 de abril del 1973, hacia la media mañana, empezó a llegar agua por el canal evacuador, y en pocos momentos alcanzó un volumen de varios metros cúbicos por segundo. El agua llenaba el canal y, por el declive, alcanzó gran velocidad; al salir de él se empozó y formó una laguna, sin seguir por el corte trazado en la arena, al no tener un desnivel adecuado. El agua contenida en la laguna rompió hacia el sur por el borde del médano, que aquí era de menor altura.
Rápidamente, por el volumen que llevaba el agua, se formó un torrente que se abrió paso en dirección al mar, bordeando y, a la vez, arrasando el médano formado por arena y ceniza negra. Fue aquí, bastante cerca de la carretera, donde observamos las primeras evidencias, aparte de los conchales del sitio. Mi padre nos llamó y nos señaló unos tejidos de junco o totora que el agua dejaba al descubierto en el borde; nos trasladamos a la orilla opuesta y pudimos observar mayor cantidad de material arrastrado, sin lograr precisar de qué objetos se trataban por la velocidad del agua del torrente. Sin embargo, recuperamos una estera.
Nos acercamos al borde del acantilado que da a la hoy albufera y vimos cómo el agua empezaba a correr entre aquel y la barra de arena de la playa. Cabe recordar que en aquel entonces el área que reseñamos era totalmente desértica —desierto total entre el valle del Huaura y el de Chancay— no existían poblados, peaje, ni vegetación alguna, por lo no era posible encontrar apoyo para un rescate.
Vista de la parte central de la zona arqueologica antes del desborde. (Foto: D. Torero)
Regresando a Huacho, nos dirigimos a la Zona Agraria Huacho del Ministerio de Agricultura, donde el ingeniero en jefe nos indicó que no se podía detener el agua, pues la toma de los drenes no tenía compuertas, y por la misma razón tampoco se la podía desviar nuevamente a la quebrada de Carrizales.
Ante esta circunstancia, solo quedaba tratar de impedir la destrucción total del sitio y, quizás, llevar a cabo un rescate de los objetos que el agua arrastraba.
Nos pusimos en contacto con los universitarios Héctor Romero y Luis Durán, y ellos organizaron un grupo de estudiantes de la Universidad de Huacho, de las Facultades de Pesquería y Educación, a los que se sumaron algunos vecinos de Huacho, interesados en el tema del Patrimonio Arqueológico: Santos Ventocilla, Otto Loof y Victoriano Montemayor, quienes disponían de movilidad, absolutamente necesaria en este caso.
Una vez en el sitio se planteó la posibilidad de disminuir el choque del agua contra el borde del médano levantando muros con sacos de arena, para lo cual conseguimos la donación de una gran cantidad de sacos.
Sin embargo, apenas se lograba atenuar el ataque del torrente contra el borde, el agua se desviaba o sobrepasaba los sacos y seguía destruyendo el deleznable médano formado por arena y basura negra, creando un perfil cada vez más alto que contenía objetos no precisables y muchas piedras.
Ante este desalentador panorama decidimos rescatar lo que pudiera salvarse del arrastre del torrente, quedando mi padre, Santos Ventocilla, Jorge Chaparro y el equipo de universitarios en esa labor. Al autor de la nota se le encargó viajar con un oficio, fotos y un plano inicial del sitio levantado a mano alzada por el arquitecto Chaparro. Para elaborar estos documentos, en los días anteriores habíamos recorrido la zona desde Playa Chica hasta la Quebrada de Cochinos, marcando en el plano conchales, piedras y otras evidencias de superficie, los cerros que suponíamos con estructuras (pircas), el gran médano de más o menos 600 x 800 metros, que el torrente estaba destruyendo, y el “Adoratorio de la Wanka”, quizás lo que más nos llamó la atención en ese momento.
Premunido de este material, previa coordinación con mi hermano Alfredo5 para establecer un contacto con el Instituto Nacional de Cultura (INC), viajé a Lima.
Fardo expuesto por los derrumbes producidos por el agua de la irrigación. (Foto: D. Torero)
En el Instituto Nacional de Cultura, nos recibió el arquitecto José Correa Orbegoso del CIRBM, y dos días después expuse el caso al arquitecto Barreto Arce, que me aseguró que se actuaría de inmediato, previa inspección por el CIRBM, le solicité que presionara a la Dirección General de Irrigaciones, causante del problema, para que enviara maquinaria y se ahondara un cauce definitivo, impidiendo de esta manera la destrucción total del sitio.
Días después llegó el Dr. Hugo Ludeña, en compañía de un ingeniero del Ministerio de Agricultura, para realizar una inspección. A la semana siguiente se recibió la copia de un oficio dirigido por el INC al Director Superior del Ministerio de Agricultura, solicitando su intervención para solucionar el problema.
Hacia finales de abril llegó Alfredo, acompañado por Wilfredo Kapsoli de la Universidad Ricardo Palma. Recorrimos el área y, con más detenimiento vimos en uno de los cerros una pared de piedras y barro, que procedimos a enterrar para evitar su destrucción por los huaqueros (como lo hicimos en Choque Ispana), al respecto Alfredo hace una observación en su libro “Idiomas de los Andes” (2002:42), pudimos observar los componentes del sitio arqueológico. Mientras se hacían trámites ante el INC y el Ministerio de Agricultura, se continuaba con el desesperado rescate, logrando salvar de las aguas, fardos funerarios, ofrendas y otros objetos, que se iban almacenando en nuestra casa de Salaverry en Huacho.
El rescate era sumamente riesgoso, pues el perfil alcanzaba en muchos lugares hasta 6 metros de altura y, a la vez, porque al derruirse el perfil caía una gran cantidad de piedras grandes junto con los fardos y objetos. Generalmente el rescate se hacía desde el borde superior, evitando el desmoronamiento y así no caer al agua, cosa que algunos no pudieron evitar. Tampoco se pudo escapar de los golpes de algunas piedras, los que felizmente no tuvieron mayores consecuencias.
Mientras la angustia y la frustración crecían ante la inercia de las autoridades, de igual forma crecía el abanico de tierra pedregosa que iba dejando el agua conforme destruía el médano. El arrastre de fardos y otros objetos era continuo, y lo posible de rescatar, muy poco. Mi padre contó un día, desde la mañana al atardecer, 87 fardos, y otros objetos que caían y eran arrastrados por el agua.
Las dos primeras noches del rescate acampábamos en los autos, en la parte alta, ubicando lo rescatado cerca de ellos, pero desistimos de continuar por el frío y los zorros y ratas que llegaron atraídos por los fardos.
De muchos fardos que se destruían recuperamos cráneos y huesos, así como algunas ofrendas (cuentas y collares). Un fardo muy pequeño (probablemente de un nonato) que se fragmentó, estaba tapado con un gran mate y como ofrenda tenía una aguja de hueso.
En otro cráneo se encontró el cerebro muy bien disecado, con los hemisferios y circunvoluciones visibles, de él se ha hecho un estudio neurológico de su actual estructuras. A juzgar por los huesos largos, los habitantes de Bandurria eran bastante altos, los huesos no tenían rastros de raquitismo, pero sí había mucha mortalidad infantil, a juzgar por la cantidad de fardos pequeños que caían. No se observó sinostosis en los cráneos de adultos. Los dientes sanos, pero muy gastados, probablemente por masticar arena con los alimentos.
Ya era mayo, y los universitarios se turnaban para venir a apoyar en el rescate, aunque algunos días estuvimos sin ellos. Entretanto, el agua había ya llenado la cuneta entre el acantilado Este y la barra Oeste, extendiéndose a casi toda la playa al no tener salida, hasta que un día formó un desagüe, rompiendo la barra en la playa Paraíso (al sur de Playa Chica), y dejando al descubierto los pilotes y traviesas de un antiguo muelle, probablemente por donde se embarcaba la sal antes de la llegada del ferrocarril de Huacho, a principios del siglo XX.
La albufera recreada por el agua del torrente, y ya con el tamaño actual, fue por un par de meses una sola, hasta que los materiales de arrastre del derruido médano cegaron la parte central, convirtiéndola en un extenso pantano y dividiéndola en dos albuferas: Norte y Sur. A esta zona entre las albuferas es el cementerio de la ceniza y los restos arrastrados por el agua al destruir el médano.
Posteriormente, en la albufera Sur y el área central empezaron a aparecer algunas plantas, como el junquillo y la grama salada, pero no así en la albufera Norte, de agua más salobre al no tener comunicación con el torrente que desembocaba en la parte Sur.
En la albufera Norte se dio una situación más interesante, en la zona arenosa delante del borde oeste del médano. Surgió del piso arenoso agua rojiza-marrón, probablemente debido al lavado de las cenizas y los restos orgánicos a nivel del suelo. Luego esta filtración fue aclarándose y, al secarse parcialmente, dejó una gran costra de sales.
Para sorpresa nuestra, esta costra salina fue quebrándose, y apareció una gran cantidad de plantas que, con el tiempo, formaron matorrales de tallos, ramas y nervaduras rojas con hojas verdes. Florecieron, y recogimos sus semillas menudas y hojas, parecidas a un quenopodio. Enviamos las muestras con Alfredo a la Universidad Agraria La Molina, donde se confirmó su filiación con la quinua, que posiblemente fue usada como alimento por los habitantes de Bandurria. Junto con estas plantas también brotaron verdolagas y, en los bordes más altos de la orilla, una gran cantidad de lagenarias (mates) de diversas formas. También brotó una planta de algodón que dio una bellota de fibra parda.
Toda esta vegetación perduró hasta la invasión de ganaderos con sus rebaños, en 1975. Iniciamos un acción judicial para desalojarlos, ya organizados como “Comuna del Huaura EPS”, pero perdimos porque los jueces fallaron a favor de ellos, venidos de la sierra de Checras, alegando que “vivían de sus vaquitas” y que nosotros estábamos defendiendo una zona eriaza y un medio que no aprovechábamos. Esta invasión de ganado en el sitio arqueológico y alrededores, que duró veinte años, ocasionó la pérdida de muchas plantas —entre ellas un ensayo de manglar— la destrucción y completa desfiguración del “Adoratorio de la Wanka”, usado como bajada a los pastizales, así como el desmoronamiento de los bordes del médano, por el paso continuo de la gran cantidad de animales.
A principios de junio llegó en inspección un arqueólogo del INC, y el 20 del mismo mes, después de una reunión en el CIRBM con el Arq. Arce, se dirigió un oficio (No. 320-73-1-CIRBM) a la Dirección General de Ingeniería y Proyectos del Ministerio de Agricultura. Con este oficio pudimos tratar el caso con el ingeniero jefe en esa dirección, obteniendo el compromiso de enviar maquinaria para ejecutar el zanjado.
A principios de julio al no llegar la maquinaria, el INC me comisionó para tramitarla, específicamente con CÁRITAS, con el Oficio No. 233-DTCPMC-73. En CÁRITAS Huacho nos indicaron que tenían la maquinara en la sierra, por un problema de urgencia. Nos encontrábamos en este trámite cuando la Zona Agraria de Huacho nos informó que al día siguiente llegaría maquinaria procedente de Lima a Bandurria.
Así fue, hacia la segunda semana de julio llegaron dos máquinas, una cuchilla cargador frontal y zanjadora. En tres jornadas ahondaron una zanja en el torrente y encauzaron definitivamente el agua, que dejó de arrasar el médano, formándose una pequeña playa entre este y el cauce.
Si el Ministerio de Agricultura no hubiese tardado tanto tiempo, más de tres meses, para enviar maquinaria, se hubiera salvado la mayor parte de un lugar único para el estudio de los inicios de nuestra cultura, testimonios invalorables de nuestro pasado expresado en patrones funerarios, ofrendas, viviendas y muchas otras muestras de la forma de vida y creencias del poblador de Bandurria. Se perdieron dos tercios del área del médano, formado por cenizas de basura doméstica, restos de viviendas y entierros humanos.
A mediados de julio habíamos ya reunido una gran cantidad de material rescatado: fardos, ofrendas, ofrendas en forma de parrilla (con hojas de pacae y anchovetas secas), mates, cestas, redes, etc., que se depositaron en la casa de Salaverry. El primero de julio pudimos salvar de un derrumbe, un entierro de un pescador provisto con largas redes y una serie de ofrendas.
Uno de los numerosos fardos rescatados de Bandurria en excelente estado de conservación. (Foto: D. Torero)
Ante el cese de la destrucción del médano por el torrente, ya encauzado definitivamente, decidimos únicamente rescatar los fardos y objetos que aparecieran y estuvieran expuestos en el talud que se iba formando al derrumbarse el perfil dejado por el agua.
En el corte se podían observar restos de totora, piedras alineadas, juncos, un fogón con piedras en el fondo y carbón; así como gran cantidad de restos de moluscos (chanques, choros y machas), huesos de lobo marino y una vértebra de ballena, que rodaron del talud creciente.
Ya con más calma, pudimos adquirir en el Servicio Aerofotográfico Nacional (SAN) tres fotografías aéreas (143-66: 45, 46, 47) del área y, posteriormente, por intermedio del Ing. Riera, del Área de Restitución Aerofotográfica de la D. G. de Reforma Agraria, se nos facilitó la observación estereoscópica de las fotos. Esto nos permitió confrontar nuestra visión en el terreno, y levantar el plano de la Reserva Arqueológica de Playa Chica Bandurria (20-07-73), solicitada al INC. Se pudo discernir mejor los cerros (montículos) con estructuras, que hoy, gracias al trabajo del Proyecto Arqueológico Bandurria, conocemos que corresponden a pirámides construidas desde sus bases; así como dos grandes construcciones desaparecidas al sur del “Cerro Hueco”.
A fines de julio llegó Alfredo Torero con la Dra. Rosa Fung. Habíamos discutido anteriormente sobre a quién invitar para la investigación de Bandurria; se plantearon varios nombres: Frederic Engel, Luis Lumbreras, incluso la asesoría de Pablo Macera, para obtener el apoyo de la universidad de San Marcos, pero Alfredo pidió invitar a Rosa Fung, que hacía un tiempo había trabajado en Las Aldas.
En esos días se hizo un recorrido de reconocimiento de toda el área, para que la Dra. Fung tuviera una idea integral del sitio. Hacia fines del año (1973) regresó con la estudiante Lucy Salazar, y siguieron viniendo los fines de semana hasta comenzar las clases universitarias de 1974.
Durante este tiempo continúo el rescate, con apoyo de los estudiantes universitarios de Huacho, los que se concentraron en el talud en formación. De ahí se rescató una figurina de barro sin cocer, para aquel entonces la única representación humana encontrada.
De la zona marginal del médano, en su extremo Este, que no había sido alcanzada por el agua, se ubicó una piedra tosca vestida con un tejido entrelazado; y debajo de esta se encontró la tumba de un niño contenido en una cesta grande de junco. Todos los objetos rescatados en esta etapa fueron llevados por la Dra. Fung a su alojamiento.
En uno de estos viajes, la Dra. Fung llegó con el Dr. Marvin Allison, y visitaron la casa de Salaverry para revisar el material recuperado en el rescate. El Dr. Allison fotografió el material óseo humano y sacó una muestra de totora del interior de un fardo.
En el año de 1977 regresó la Dra. Fung con Jorge Silva, Denise Pozzi Escot y otros estudiantes de arqueología de San Marcos, reiniciando la investigación en el sitio. Realizaron un corte estratigráfico en el borde del perfil de regular altura, y la excavación de una vivienda semihundida, rectangular, con paredes de piedra. Esta estructura se encontraba al nivel de la superficie del médano, por lo que debía corresponder a la etapa final de la ocupación.
Excavaciones de Rosa Fung en Bandurria en 1977. (Foto: D. Torero)
Un tiempo después de esta corta investigación, se presentó en Huacho Jorge Silva con el pedido de la Dra. Fung para que se le entregara el material arqueológico depositado en Salaverry, resultado de nuestra tarea de rescate, y llevarlo a San Marcos. La mayoría de los que habían participado en el rescate se opuso, sobre todo los universitarios, por la importancia que tenía que todo este material se quedara en el Museo de Huacho. Sin embargo, la opinión de Domingo Torero Arrieta, en el sentido de que el Museo no tenía las condiciones adecuadas para el mantenimiento del material, decidió su entrega. Se hizo un inventario de lo que se entregó, firmado por Jorge Silva, y quedaron en Huacho muy pocas cosas. Posteriormente, para nosotros, hubo un largo silencio sobre los resultados de la investigación en Bandurria; salvo la llegada, un tiempo después, de Lucy Salazar, quien solicitó estudiar la cestería que teníamos en el Museo, para un trabajo que debía de realizar, y para lo cual no disponía de otro material.
En mayo de 1977 llegó la Dra. Mercedes Cárdenas a la zona, dentro de un proyecto de Reconocimiento y Catastro del valle de Huaura. La Dra. Cárdenas hizo un reconocimiento desde Bandurria hasta las Salinas. En años posteriores ella apoyó permanentemente la conservación de Bandurria, con informes periódicos sobre el estado del sitio, para promover que el INC decidiera la declaración de Reserva Arqueológica. Su último informe data de enero del 2005. De esta manera, la Dra. Cárdenas ha colaborado durante más de 30 años a la defensa y conservación del patrimonio arqueológico de Bandurria.
A fines de la década de 1980, siendo Alfredo Torero Vicerrector de San Marcos, se le entregó el inventario del material de Bandurria para verificar y, en algún momento, recuperar este material, patrimonio de Huacho, cuando nuestro Museo tenga las condiciones adecuadas para su conservación.
80avo Onomástico de Don Domingo Torero Fernandez de Córdova
El Proyecto Arqueológico Bandurria saluda en su día a Don Domingo Torero Fernández de Córdova, quien en esta fecha 10 de marzo, cumple un año más de vida, de parte de todo el Proyecto le deseamos felicidades y éxitos.
Don Domingo en una de sus multiples visitas a Bandurria y el Humedal del Paraiso Playa Chica
Bandurria y su Puesta en Valor
Recientemente, con los trabajos en Caral del valle de Supe, los sitios arqueológicos de la costa Norcentral vienen siendo no solamente investigados desde el punto de vista arqueológico, sino que se busca su puesta en valor para convertirlos en recursos de relevante potencial económico que desarrollen a la Región.
El Proyecto Arqueológico Bandurria, inicialmente concebido como un proyecto de investigación, en estos momentos se encuentra comprometido con la Puesta en Valor del sitio arqueológico, desde el año 2006.
En el país se practican dos grandes rubros de arqueología: la arqueología de contrato y la arqueología de investigación. La primera de ellas, enfocada en lo que son las Evaluaciones Arqueológicas y Rescates Arqueológicos, busca –en la gran mayoría de los casos– el Certificado de Inexistencia de Restos Arqueológicos (CIRA), que en la actualidad es un requisito para la ejecución de obras de infraestructura tanto públicas como privadas, y es también es un requisito para el saneamiento físico-legal de los asentamientos humanos ubicados sobre zonas arqueológicas. El trabajo arqueológico es un medio para obtener, en este caso, el CIRA.
Tipos de arqueología que se realizan.
La arqueología de investigación, a su vez, está enfocada sobre el estudio de los restos materiales dejados por el hombre y del que no existen registros escritos, permitiéndonos, como es el caso de nuestro pasado Prehispánico, el conocer nuestra Historia y a la vez fortalecer nuestra identidad como herederos de una tradición cultural ancestral. Aquí la arqueología no es un medio sino un fin. Si a la investigación le incluimos la Puesta en Valor del recurso arqueológico, agregamos un tercer factor al binomio Historia-Identidad, y ese es el Turismo, el que a su vez permitirá el mejoramiento de las condiciones económicas de la población del entorno. En otras palabras, el Patrimonio Arqueológico se convierte en un eje del desarrollo, conceptualizado como: un proceso constituido por actividades que llevan a la utilización, el mejoramiento y la conservación de bienes culturales, con el objeto de mantener o mejorar la calidad de la vida humana. De esta forma, la Puesta en Valor implica una serie de intervenciones necesarias para dotar al monumento de las condiciones objetivas y ambientales que, sin desvirtuar su naturaleza, resalten sus características y permitan su óptimo aprovechamiento.
Para el caso de sitios arqueológicos, básicamente se considera a las excavaciones arqueológicas, la conservación y la restauración de estructuras, como operaciones que conllevan a la puesta en valor, pudiendo serlo también la habilitación turística.
Es importante tener claro que la Puesta en Valor del Patrimonio Arqueológico requiere necesariamente de la implementación de un programa de investigaciones arqueológicas, debido a que la gran mayoría de estos restos culturales se encuentran enterrados bajo tierra. De igual forma, una vez excavados se debe de garantizar su conservación para evitar su deterioro y pérdida definitiva.
Lamentablemente, muchas autoridades en nuestro país aún no entienden que en el caso del Patrimonio Arqueológico, si se quiere convertirlo en un atractivo turístico, se tiene que invertir en primer lugar en investigaciones arqueológicas, para poder mostrar al visitante los restos, que sin la intervención del arqueólogo, permanecen enterrados bajo tierra. De igual forma, una vez excavados, se debe garantizar la conservación de los restos expuestos y su mantenimiento. La excepción a la regla la tenemos en la experiencia que viene desarrollándose en Bandurria, en donde tanto el gobierno local (Municipalidad Provincial de Huaura) y el gobierno regional (Gobierno Regional de Lima), a través del Proyecto Arqueológico Bandurria, Huacho, vienen trabajando en conjunto en la Puesta en Valor de Bandurria.
Dentro de la definición de Puesta en Valor del Patrimonio Arqueológico, el Plan de Manejo es concebido como aquel instrumento de planificación, organización y presupuesto que concreta los lineamientos, objetivos y programas del sitio arqueológico; determinando periodos de trabajo de corto, mediano y largo plazo. En el caso específico de Bandurria, se plantearía un Plan de Manejo para un periodo de 10 años. Este trabajo ya se ha iniciado desde finales del 2007, con la participación de un equipo multidisciplinario, y se encuentra en la fase de conceptualización del Plan (Luyo, 2008).
El Plan de Manejo enriquecerá, recreará y redefinirá los contenidos de un posterior Plan Maestro, en cuanto a sus objetivos y estrategias, debiendo estimar los presupuestos de la formulación e implementación de los programas establecidos. En el caso particular de Bandurria, se debe de proponer un Plan Maestro que incluya las zonas marino-costeras de Playa Chica y el Paraíso, los humedales y otras áreas naturales y paisajísticas circundantes al sitio arqueológico, como unidad territorial.
Desde esta óptica, la Puesta en Valor es una de las resultantes del desarrollo del Plan de Manejo. Este, a través de sus programas, identificará, priorizará y dimensionará la intervención en los diferentes componentes del sitio; direccionados a la implementación de los circuitos, señalización e infraestructura necesarios para evidenciar y mostrar los contenidos culturales, históricos, sociales y económicos propios del sitio arqueológico.
Documentos de planificación y gestión como el Plan de Manejo y el Plan Maestro, resumen las potencialidades detectadas para el sitio arqueológico. Estas no solo se restringen al valor del propio complejo arqueológico, sino que incorporan dinámicamente su trascendencia en el marco local, regional y nacional. De manera preliminar, hemos identificado las siguientes potencialidades para Bandurria, que justifican plenamente su Puesta en Valor.
Bandurria, un Hito Histórico:
Los estudios han confirmado que la costa Norcentral es la cuna de la Civilización Andina. Además, esta Civilización representa la civilización más antigua del continente americano y la tercera más antigua del planeta.
Bandurria es un ejemplo de esta Civilización Prístina, al contar con un importante sector ceremonial compuesto por diez estructuras construidas con cantos rodados, únicas en su género. Fechados radiocarbónicos han confirmado la antigüedad de Bandurria y lo ubican como uno de los sitios más antiguos de este proceso civilizatorio, perteneciendo, junto con sitios como Áspero y Vichama, al área Primigenia de la Región Norcentral.
Por las razones expuestas, y por ser uno de los más importantes exponentes de la civilización más antigua de América, Bandurria se convierte en un hito histórico que representa el surgimiento de la primera sociedad compleja en los Andes, con un manejo y conocimiento del medio ambiente que sentó las bases de las sociedades andinas posteriores, como los Huaris, Chimús o Incas. Esta milenaria trayectoria histórica permite referenciarnos con nuestro pasado (saber qué fuimos), nuestro presente y nuestro futuro (qué podemos ser).
Bandurria como Factor de Identidad:
Bandurria tiene todo el potencial de convertirse en un hito vigente de la historia peruana y del área andina, al igual que Caral. Creemos que se debe buscar su legitimación como “Símbolo de Peruanidad”, como lo son Machu Picchu, Sipán, Kuélap, las Líneas de Nazca, entre otros.
Bandurria como un Útil Educativo:
El sitio arqueológico de Bandurria tiene un valor universal excepcional para la historia, las artes y la ciencia mundial. Es una tarea incorporar los valores del sitio en los currículos educativos, así como dar a conocer la importancia del sitio, reconociendo nuestra condición de legítimos herederos de un patrimonio cultural monumental único. Solo dándose a conocer la riqueza histórica de Bandurria, se podrá incorporar en la población del entorno inmediato, los valores y significados de esta milenaria Civilización.
Bandurria, un Centro de Investigación:
El potencial del sitio arqueológico es tan grande que puede dotársele de los instrumentos científicos, técnicos y logísticos que requiera la puesta en marcha de un Centro de Investigación sobre los Orígenes de la Civilización en el Perú. El currículo desarrollado en este centro de investigación deberá articularse orgánicamente con un esquema mayor de Inversión Pública o Cooperación Técnica Internacional, que satisfaga las múltiples exigencias que impone la investigación arqueológica y la conservación de estructuras, teniendo en cuenta los diversos métodos y técnicas actualmente aplicados en su conservación.
Bandurria, Patrimonio Cultural de Relevante Potencial Económico:
La historia de los antiguos pobladores del sitio nos enseña que la planificación de las actividades productivas fue la clave del desarrollo cultural y económico en los Andes Centrales. Por los restos culturales encontrados, sabemos que hubo un aprovechamiento equilibrado y racional de los recursos naturales de su territorio. La innata curiosidad y creatividad del ser humano lo llevó a descubrir y aprovechar los recursos de cada hábitat y zona ecológica de su entorno. De allí el aporte fundamental del trabajo del arqueólogo y otros científicos sociales en la concepción de las estrategias de desarrollo de la región.
En la actualidad, en la zona de la costa Norcentral se viene generando una dinámica económica basada en el turismo, que tiene como eje principal a los sitios arqueológicos del Precerámico Tardío de la zona.
La “Ruta de los Orígenes de la Civilización” corresponde a un circuito turístico que se ha creado de forma espontánea, a raíz de la promoción y puesta en valor de Caral en el valle de Supe, y que está generando un importante flujo de turistas a la zona. Esta ruta corresponde a un triángulo en el que tenemos, en dos de sus vértices, a las ciudades de Huacho y Barranca, las que ofrecen la mayoría de servicios a los turistas, como hoteles y restaurantes. Ambas ciudades se encuentran próximas al litoral (playas) y bien interconectadas (carretera Panamericana) con la capital y otras ciudades importantes del país. El otro vértice corresponde a Caral, el principal atractivo de la zona en el valle medio del río Supe. La oferta turística se complementa con otros sitios arqueológicos del Precerámico Tardío, como Bandurria, Áspero o Vichama y con otros atractivos turísticos, como las Albuferas de Medio Mundo, el Humedal del Paraíso-Playa Chica, la Laguna Encantada o las Lomas de Lachay, y las playas vecinas durante el verano.
La Ruta Turística de los Orígenes de la Civilización.
Esta ruta turística de la Región Lima, formaría parte de un macro circuito Norcentral que incluiría los sitios de Río Seco y las Shicras, en la provincia de Huaral, las Aldas, la Galgada y Huaricoto en la Región Ancash, y Piruru y Kotosh en la Región Huánuco. Para ello, se tendría que iniciar una serie de proyectos de Puesta en Valor de estos sitios e ir integrándolos a la oferta turística.
Para la Provincia de Huaura, en particular, tenemos que Bandurria ya está convirtiéndose en un importante atractivo turístico de la Provincia y la ciudad de Huacho. Por su ubicación, a 10 kilómetros al sur de Huacho, y su proximidad a la carretera Panamericana Norte, Bandurria es la puerta de entrada al circuito turístico de las provincias noroccidentales de la Región Lima. En el año 2006, desde la inauguración del circuito turístico en el mes de Abril, hasta Diciembre, 5373 personas visitaron el sitio arqueológico. En el año 2007 se tuvo un total de 8400 visitantes. Como se aprecia en el gráfico a continuación, el número de visitantes se incrementa progresivamente desde la apertura del circuito turístico, contando con un total de 13773 visitantes entre 2006 y 2007. Para el año 2008, 10,672 visitantes, observándose un significativo incremento de visitantes procedentes de la ciudad de Lima. Este incremento se debe, en gran parte, a las actividades realizadas por el área de Difusión y Turismo del Proyecto, entre las que destacan la participación en ferias turísticas a nivel nacional, distribución de materiales de difusión y promoción, y coordinación con operadores turísticos de la ciudad de Lima.
Comparación del número de visitantes que visitaron Bandurria en 2007 y 2008.
Visitantes Nacionales y Extranjero que visitaron Bandurria en el 2008.
¡Visite Bandurria!
Visite Bandurria: Arqueología y Naturaleza en un solo lugar
Bandurria se encuentra ubicada a la altura del kilómetro 141 de la autopista Panamericana Norte. Un letrero color amarillo ubicado en el lado del mar (Oeste) de la via indica la entreda de ingreso a Bandurria. Una trocha de aproximdamente un kilómetro lo lleva al sitio arqueológico ubicado al borde del mar.
El horario de visitas es Viernes, Sábados, Domingos y feriados de 9:00 a.m a 4:30 p.m. se cuenta con Interpretadores Locales quienes los guiarán en el sitio y le brindarán toda la información necesaria.
El ingreso al sitio y el guiado son completamente gratis.
El sitio cuenta con servicios higienicos, para hacer su visita más confortable.
Mayores informes a los telefonos 232-3316 / 99642-8599 o al correo electrónico: turismobandurria@gmail.com
La Base Económica de Bandurria
La gran cantidad de restos culturales, sobre todo de subsistencia, nos permite reconstruir la economía de esta sociedad. Se observa un predominio de los recursos marítimos y de humedal sobre los recursos terrestres y agrícolas. No cabe duda que la fuente de proteínas de esta sociedad fue el pescado y los invertebrados marinos. Esta dieta se complementó con productos agrícolas.
Entre las especies de peces identificadas predominan la anchoveta (Engraulis ringens) y la sardina (Sardinops sagax). Ambas especies se desplazan en cardúmenes y son pescadas con redes. Se les encuentra en casi todas la U.E. excavadas del Sector Doméstico, y para la Unidad 9 representan el 95% del total de la muestra analizada. En la Unidad 9 también se han identificado, en menor proporción, especies como la lorna (Sciaena deliciosa), el jurel (Trachurus murphyii), la corvina (Cilus gilberti), la cojinova (Seriolella violacea), el coco (Paralonchurus peruanus), el bagre (Galeichthys peruvianus) y el tollo (Mustelus sp.). Para la captura de estas especies se emplearon redes de algodón y anzuelos de concha (fabricados de choro azul).
Cuadro 1. Rango de peces indentificados.
Entre los invertebrados marinos destacan los moluscos, habiéndose identificado 19 especies de estos, siendo los más abundantes la macha (Mesodesma donacium) y la almeja (Mulinia edulis), ambas especies provenientes de la vecina playa arenosa de Playa Chica. El choro azul (Choromytilus chorus) es otra importante especie encontrada en la excavaciones, proviene de las playa rocosas del Paraíso, y fue muy apreciado por su gran contenido cárnico. De sus valvas azuladas se fabricaron anzuelos y cuentas. Cabe destacar que en la actualidad, debido a los últimos Fenómenos de El Niño (en especial los de 1985 y 1998), las machas y los choros azules han desaparecido del litoral de Bandurria, replegándose al sur hasta el departamento de Tacna y el norte de Chile. Otras especies de moluscos corresponden principalmente a especies de playas rocosas, como los choritos (Perumytilus purpuratus y Semimytilus algosus), chanque (Concholepas concholepas), pique (Crepipatella sp.), barquillos (Chitonidae), lapas (Fissurella spp.) y diversos caracoles (p. e. Thais spp., Tegula atra, Trophon peruvianus, etc.).
Cuadro 2. Relación de invertebrados marinos identificados.
Entre los crustáceos identificados destaca el cangrejo violáceo (Platyxanthus orbigny) y el muy muy (Emerita analoga). Entre los equinodermos tenemos la presencia del erizo (Loxechinus albus) y el pepino de mar (Pattalus mollis).
En el análisis de material botánico procedente de la Unidad 9 se identificó un total de 11 especies y una familia (Poaceae). La especie más abundante corresponde a la guayaba, ya que en casi todos los contextos excavados se han encontrado sus semillas. No sabemos si estas corresponde a frutales cultivados o simplemente aprovechados por el poblador Precerámico. Como mencionamos anteriormente, la guayaba es un recurso que no requiere de la intervención directa del ser humano y puede darse de forma natural. Otro recurso vegetal abundante en la excavación de la unidad 9 es la achupalla o cardo de huaca (Tillandsia sp.), la cual es una bromeliácea que se encuentra de forma silvestre en las zonas de loma. Esta planta fue usada como combustible en Bandurria, encontrándose siempre asociada con fogones y huellas de quema. Su presencia en el sitio estaría reflejando la proximidad de lomas de achupallas al asentamiento. En tercer lugar tenemos al algodón, cultivo industrial que –pensamos– fue cultivado en las proximidades del sitio en pequeños huertos, de igual forma que el mate (Lagenaria siceraria) y otras especies identificadas, como el ají (Capsicum sp.) y la calabaza (Cucurbita sp.). También se identificaron varias especies de gramas o pastos, entre las que destaca la grama salada (Distichlis spicata), que junto al junco (Schoenoplectus sp.) y la totora (Scirpus sp. y Typha sp.), representan el aprovechamiento del humedal próximo al sitio arqueológico. En general, observamos la predominancia de plantas de un uso diferente al de la alimentación. Únicamente tres especies (ají, calabaza y guayaba) corresponden a alimentos. De ellas, el ají y la calabaza debieron ser cultivados en el sitio mismo, mientras que la guayaba debió provenir del valle de Huaura. Del resto de especies no alimenticias, solamente el algodón y el mate son especies domesticadas y cultivadas, el resto corresponde a especies silvestres que se dieron en los hábitats próximos y fueron aprovechadas por los habitantes de Bandurria.
Cuadro 3. Relación de plantas identificadas.
Otra especie identificada en menor proporción en el Sector Doméstico, aunque no en la Unidad 9, corresponde al pacae (Inga feuillei), el cual, al igual que la guayaba, corresponde a un árbol frutal proveniente del valle. Al igual que la guayaba, se desconoce si estos pacaes corresponden a frutales cultivados. Creemos que ambas especies simplemente fueron aprovechadas por el poblador Precerámico, sin llegar al cultivo de estos frutos.
Cuando se contrasta la economía del litoral con la economía de valle, un detalle que no ha sido muy discutido es la disponibilidad de tierra cultivable en los valles durante el Precerámico. Los valles actuales de la costa son el producto de milenios de modificación humana, que ha logrado convertir a los valles de la vertiente occidental de los Andes en fértiles campos de cultivo, con la inversión de una significativa fuerza de trabajo y canales de irrigación. Imaginemos los valles costeros hace unos 4000 años, cuando se encontraban en estado virgen. El monte ribereño debió ocupar gran parte del fondo de los valles, y el proceso de desertificación de la costa se encontraba en sus inicios, por lo que el caudal, y por ende, el cauce de estos ríos debió ser mayor. Habilitar campos de cultivo en este ambiente debió requerir de mucha fuerza de trabajo. Esta labor se dificulta aún más si se cuenta con una tecnología agrícola muy rudimentaria, compuesta por palos cavadores y artefactos líticos. Por ello, creemos que en un primer momento la producción agrícola de los valles fue de pequeña escala y no pudo competir con los recursos marinos extraídos del mar. Recién a finales del Precerámico Tardío, con una población mayor y una estructura social más consolidada, los sitios de los valles de la región Norcentral se convertirán en los núcleos económicos y de poder de la región. Este patrón se observa en el siguiente periodo, el Período Inicial, en donde observamos que los grandes centros cívico-ceremoniales se ubican en los valles (p. e. Sechín Alto, Pampa de la Llamas-Moxeque en el valle de Casma o los templos en U de los valles de la Costa Central).
La presencia de materiales exóticos, como el Spondylus sp., procedente de la costa del Ecuador, y la obsidiana, cuyas canteras más próximas se encuentran en Ayacucho, están reflejando contactos de larga distancia para la sociedad Precerámica de Bandurria. Sin embargo, no podemos hablar de una red de intercambio o comercio entre estas regiones, ya que el número de estos productos exóticos es mínimo. Estos materiales, debido a su rareza y características particulares (p. e. su color), debieron ser considerados como muestras de prestigio y poder de la clase dominante.
Lasca de obsidiana y cuentas de Spondylus sp. recuperadas de las excavaciones.
Glosario para el Precerámico Tardío
A continuación una relación de sitios y términos útiles para el estudio del Precerámico Tardío de la Región Norcentral de Peru:
Áspero:
Ubicado en Supe Puerto, provincia de Barranca, fue uno de los primeros sitios precerámicos en ser excavado científicamente. Fue excavado por Max Uhle en 1905, quien lo denominó Cerro Prieto, y por Julio C. Tello en 1927, dentro de la expedición arqueológica al Marañón, quien lo llamó Sitio Cenizal por la gran cantidad de áreas de quema. En 1941 Gordon Willey y John Corbett excavaron los sitios arqueológicos ubicados en la zona de Supe Puerto: El Faro, Áspero y Li-31. Estos investigadores consideraron al Áspero como un sitio acerámico. En 1973 Willey y Michael Moseley revisitaron Áspero y lo asignaron al período Precerámico. Entre 1973 y 1974, Robert Feldman realizó excavaciones en el sitio, como parte de su tesis de doctorado. Feldman se concentró en excavar la arquitectura monumental de la Huaca de los Ídolos y la Huaca de los Sacrificios. Obtuvo fechados radiocarbónicos que van desde 4900 ± 160 A.P. hasta 3950 ± 150 A.P.; actualmente es el sitio con los fechados más antiguos de la costa Norcentral.
Áspero presenta ocupaciones correspondientes a los períodos Precerámico Tardío y Período Inicial. El sitio presenta un sector nuclear de arquitectura monumental, compuesto al menos por 6 montículos con muros de piedra y argamasa de barro. A su alrededor, y en las pequeñas quebradas adyacentes, se encuentran abundantes evidencias de arquitectura doméstica, basurales y zonas de cementerio. Hasta hace poco el sitio era utilizado como botadero de basura de Supe Puerto. En algunos sectores se apreciaban huellas de maquinaria pesada (bulldozers). En sus partes sur y sureste se han habilitado zonas de cultivo que han recortado el sitio arqueológico.
Desde hace tres años el Proyecto Especial Arqueológico Caral-Supe viene realizando trabajos en Áspero, se ha retirado la basura e iniciado excavaciones en diferentes sectores del sitio.
Caballete:
Sitio ubicado en el valle de Fortaleza, está compuesto por cuatro montículos, en el que destaca uno principal (Montículo A), de 20 metros de altura. Este montículo está asociado con una plaza circular rodeada de huancas. Se han identificado otras dos plazas, las que se encuentran asociadas con los montículos pequeños. El sitio fue investigado por el Proyecto Arqueológico Norte Chico a través de pequeños pozos de prueba y limpieza de perfiles de áreas destruidas.
Caral:
Se encuentra ubicado en la margen izquierda del río Supe, sobre una gran terraza que está a 350 metros sobre el nivel del mar. Este sitio ocupa un área de 66 hectáreas. En Caral destacan 7 grandes pirámides rodeadas por otras estructuras pequeñas. La investigaciones a cargo de Ruth Shady, Jefa del Proyecto Arqueológico Especial Caral-Supe (PEACS), postulan que el sitio corresponde a una ciudad que estuvo dividida en 2 sectores: uno alto o hanan (al norte) y otro bajo o hurin (al sur). En el sector alto se ubican las 6 pirámides principales rodeando una gran plaza. En el sector bajo destaca la pirámide del Anfiteatro y varios edificios menores alineados con esta. Según Shady (2003), en cada una de las pirámides de Caral se llevaron a cabo diferentes actividades, cumpliendo cada una de ellas un papel diferente en el orden social y religioso de sus habitantes. En el Sector Alto destaca la Pirámide Mayor, la cual consta de un volumen piramidal escalonado trunco y una plaza circular adosada a su fachada. Otras importantes estructuras son las llamadas Pirámide de la Galería, denominada así porque se encontró un pasaje interior similar a una galería subterránea, pintado de blanco y adornado con nichos; y la Pirámide de la Huanca, llamada así por estar alineada con una huanca.
La Pirámide del Anfiteatro es la estructura más importante del Sector Bajo de Caral y, como tal, es considerada como la contraparte de la Pirámide Mayor, con la cual comparte la característica de tener una plaza circular. Esta pirámide es una plataforma más bien pequeña y de poca altura, sobre la cual se han construido varios recintos y está completamente rodeada por una muralla que separa una amplia zona vacía a su alrededor. Se le adosa una monumental plaza circular, que en uno de sus lados tiene una sucesión de pequeñas plataformas a modo de graderías, semejante a un anfiteatro (de allí el nombre) y delante de esta, una plataforma rectangular. Además, dentro del perímetro que bordea la pirámide está el Altar del Fuego Sagrado (Shady, 2003), una estructura de la tradición arquitectónica Mito.
En la periferia de las estructuras monumentales se han ubicado sectores residenciales que están conformados por grupos de pequeñas construcciones de un solo piso, las cuales han sido interpretadas como viviendas de los habitantes de Caral. Se han encontrado diferentes tipos de recintos residenciales, los cuales pertenecerían a los diferentes estratos sociales del sitio (Shady 2003).
Ciudad:
Es un espacio físico construido, planificado o no, con una alta densidad de población en donde sus habitantes residen de manera permanente, residen los organismos de gobierno y culto, y se dan actividades de producción de bienes y servicios. Algunos consideran ciudades a asentamientos con una población mayor de 2,500 habitantes.
Civilización:
Término sobre el que hay una gran cantidad de definiciones. Más que presentar una lista de atributos, corresponde a un alto grado de desarrollo cultural, el que engloba la concepción del mundo o ideología, las creencias, los valores, las costumbres, las leyes e instituciones. Generalmente se le asocia con el Estado y el urbanismo. La civilización, como una entidad cultural, aglutina diversas sociedades en un territorio, las que comparten una serie de rasgos comunes que las diferencian del resto. En el mundo, sólo en seis lugares la civilización surgió de manera primigenia: Mesopotamia, Egipto, India y China en el Viejo Mundo y Perú (los Andes) y Mesoamérica en el Nuevo Mundo.
Cronología:
Comprende la determinación de las fechas y el orden de cualquier acontecimiento, a través del tiempo.
Cultural Material:
Las construcciones, artefactos, desechos y todo aquello tangible, producto de la actividad humana, tanto del pasado como del presente.
Datación o cronología absoluta:
Ubicación en años calendáricos de los objetos, yacimientos, depósitos o artefactos. Aquí destaca el método del radiocarbono. Para sitios precerámicos, como Bandurria, el método del radiocarbono es la forma más eficaz de fechar las diversas ocupaciones.
El Paraíso:
Este sitio arqueológico se ubica en la margen izquierda del río Chillón, cerca de su desembocadura, a 5 kilómetros de la playa, en el distrito de Ventanilla, provincia de Lima. Fue construido entre una serie de elevaciones naturales conocidas como los cerros de Chuquitanta.
El Paraíso está formado por un grupo de ocho edificios, que suman en total 50 hectáreas. A estos edificios se les ha identificado con números romanos. El edificio que más destaca es conocido como Unidad I, el que ha sido excavado y reconstruido en su totalidad por el arqueólogo Frederic Engel en 1965. Los diferentes edificios que componen el complejo corresponden a diferentes usos. Así, por su arquitectura monumental y por las evidencias encontradas, se sugiere que la Unidad I tuvo un uso público, comunitario. En cambio, las unidades II y VI (largos montículos con 450 y 300 metros de largo por 110 de ancho, respectivamente), tuvieron un uso doméstico. Esos montículos están formados por las ruinas de dos grandes conglomerados de habitaciones. Se diferencian de la Unidad I por sus dimensiones pequeñas, de forma rectangular, con muros de piedra enlucidos con barro y techos de madera cubiertos de paja o estera. Durante los trabajos de excavación de la Unidad I se encontraron, en los rellenos de los cuartos de la estructura, canastas o shicras rellenas de piedras. Posteriormente, en la década del 1980, el sitio fue vuelto a excavar por el arqueólogo norteamericano Jeffrey Quilter.
Estado:
Formación social definida por una delimitación territorial clara y caracterizada por un gobierno central con poder represivo (ejército, policía, etc.), el cual cuenta con un aparato administrativo muy especializado (burócratas). Socialmente se encuentra dividido en clases sociales altamente estratificadas. El estatus, así como los cargos importantes, se heredan entre una elite, de los que dirigen y gobiernan esta sociedad.
Fechado o Método radiocarbónico:
El carbono-14 (14C) es un radioisótopo del carbono con una vida media de 5730 años. Debido a su presencia en todos los materiales orgánicos, el carbono-14 se emplea en la datación de estos especímenes. El método de datación por radiocarbono es la técnica más fiable para conocer la edad de muestras orgánicas menores que 60000 años. Está basado en la ley de decaimiento exponencial de los isótopos radiactivos. El isótopo carbono-14 (14C) es producido de forma continua en la atmósfera como consecuencia del bombardeo de átomos de nitrógeno por neutrones cósmicos. El átomo radiactivo se incorpora en las plantas por la fotosíntesis, de manera que la proporción 14C/12C en estas es similar a la atmosférica. Los animales incorporan, por ingestión, el carbono de las plantas. Tras la muerte de un organismo vivo se dejan de incorporar nuevos átomos de 14C a los tejidos, y la concentración del isótopo va decreciendo conforme va transformándose en 14N por decaimiento radiactivo. Al medir la concentración del isótopo es posible calcular la fecha aproximada en la cual el organismo estuvo vivo.
Huaricanga:
Sitio ubicado en el valle de Fortaleza. Está compuesto por tres montículos de los cuales uno, el montículo A, correspondería al Periodo Inicial. No se han identificado plaza circulares en este sitio. Fue investigado por el Proyecto Arqueológico Norte Chico a través de pozos de prueba.
Huaricoto:
Ubicado en el Callejón de Huaylas, en Ancash, a 2750 m s. n. m. Huaricoto fue excavado entre 1978 y 1980 por el arqueólogo norteamericano Richard Burger, quien definió una larga ocupación de 2000 años, desde el periodo Precerámico Tardío hasta el Horizonte Temprano. La fase precerámica de Huaricoto –llamada Chaukayán– corresponde a una serie de plataformas de piedra delimitada por piedras, típica de la tradición religiosa Kotosh. En Huaricoto la tradición religiosa Kotosh, de fogones ceremoniales, cubre todo el Periodo Inicial y continúa hasta la época Chavín en el Horizonte Temprano.
Jefatura:
Sociedad en donde el parentesco (linaje) estructura las relaciones sociales El prestigio obtenido a lo largo de una vida es importante para obtener un alto estatus y acceder a beneficios sociales y el reconocimiento público. Este estatus, generalmente, no es hereditario. Destaca el Jefe como máximo líder de estas sociedades. Aquellos que se encuentren más próximos al Jefe (parientes) obtendrán mayores privilegios. Por lo general, la jefatura presenta un centro ritual y ceremonial permanente, así como una especialización artesanal.
Kotosh:
Se ubica a 4 kilómetros de la actual ciudad de Huánuco, a 2000 m s. n. m. Fue investigado por la Misión Arqueológica Japonesa durante varias temporadas de campo, en la década de 1960. Se compone de una serie de edificios superpuestos, con 6 periodos de ocupación continua, que datan del Precerámico Tardío, el Período Inicial, el Horizonte Temprano y los inicios del Intermedio Temprano (tradición Blanco sobre Rojo). Los recintos más conocidos son el Templo de las Manos Cruzadas y el Templo de los Nichitos, ambos correspondientes a la fase Mito (Precerámico Tardío). Las plataformas presentan muros de contención de piedras con argamasa de barro que forman la base de las estructuras. La comunicación entre las distintas plataformas del edificio se hizo a través de escaleras y pequeños pasadizos.
En el Templo de las Manos Cruzadas se encontraron dos esculturas de diferente tamaño, con las manos cruzadas, una con la mano derecha sobre la izquierda y la otra con la izquierda sobre la derecha. Durante los trabajos de investigación casi no se encontraron restos culturales de las actividades realizadas en el sito. Tan solo se encontraron restos quemados de huesos de camélidos y de cérvidos, así como restos de cuyes fuera de los recintos.
Paralelamente a este sitio se desarrollaron Huaricoto y la Galgada, pertenecientes todos a la tradición Mito.La Galgada: Se encuentra en el valle del río Tablachaca, al norte del departamento de Ancash. El complejo ceremonial está compuesto por los restos de una plaza circular y dos estructuras monumentales ceremoniales. Excavaciones a cargo del arqueólogo norteamericano Terence Grieder, en la década de los ochenta, identificaron una serie de cámaras ceremoniales con fogón central dentro de las estructuras principales, típicas de la tradición Mito. Estas estructuras se superponen una sobre otra, reflejando continuas remodelaciones. También se descubrió que algunas de estas cámaras habían sido reutilizadas como tumbas, encontrándose importantes restos culturales del Precerámico Tardío. Al igual que los otros sitios de la sierra y selva alta, La Galgada fue ocupada de manera continua durante el Precerámico Tardío y el Periodo Inicial.
Las Shicras:
Sitio arqueológico ubicado en el valle de Chancay, provincia de Huaral, a 120 kilómetros al norte de Lima. Corresponde a dos grandes estructuras piramidales. El arqueólogo Walter Tosso, a cargo de las investigaciones, ha asegurado que los fechados obtenidos del material botánico recuperado en sus investigaciones van del 2800 a 2500 a. C., por lo que corresponden al Precerámico Tardío.
La historia de las Shicras se remonta al año 2003, cuando huaqueros que buscaban las riquezas de una tumba de la cultura Chancay, excavaron un profundo foso en la cima del montículo más grande, descubriendo la arquitectura precerámica y gran cantidad de shicras como relleno constructivo. De ahí el nombre del sitio arqueológico. Ese mismo año Walter Tosso encontró el enorme huaqueo e inició, junto con la Municipalidad de Huaral, un trabajo de protección para evitar su depredación. En junio de 2006, con el apoyo de la Fundación Museo Amano, el arqueólogo encabezó una primera excavación oficial, que le permitió descubrir importantes evidencias. Según las investigaciones preliminares, el templo, edificado en piedra, cuenta con ocho niveles construidos en cuatro fases, lo que revela que allí se realizaban rituales religiosos. Tosso ha explicado que para ellos “se sellaban todas las entradas del templo y sobre él se colocaban las piedras reunidas en las shicras (bolsas de fibra vegetal con las que se trasladaban las rocas), que el pueblo mismo llevaba y entregaba en un ritual religioso”.
Pampa San José:
Sitio ubicado en el valle de Pativilca, muy afectado por la agricultura moderna. Está compuesto por tres grandes montículos y una plaza circular. El montículo más grande mide 100 x 70 metros y tiene una altura de 20 metros. Fue investigado, a partir de un pozo de huaqueo, por el Proyecto Arqueológico Norte Chico.
Piruru:
Sitio ubicado en el valle de Tantamayo, distrito de Tantamayo, provincia de Huamalíes, departamento de Huánuco, a 3800 m s. n. m. Corresponde a un sitio que fue ocupado en el Precerámico Tardío, el periodo Inicial y el Intermedio Tardío. La arquitectura del Precerámico Tardío está compuesta por pequeños recintos de forma circular y rectangular, construidos de piedra, que presentan un fogón en la parte central. La arqueóloga francesa Elizabeth Bonnier (su investigadora) ha determinado que estas estructuras tuvieron un uso ceremonial, y que pertenecieron a la tradición arquitectónica Mito y la tradición religiosa Kotosh. Al igual que en Huaricoto, la construcción de recintos con fogones ceremoniales continuó hasta los periodos con cerámica.
Prospección:
Recorrido de campo en donde se examina el terreno siguiendo una trayectoria, con el objetivo de ubicar y registrar la localización de restos culturales dejados por el ser humano.
Río Seco:
Se encuentra ubicado en la quebrada de Río Seco de León, distrito de Chancay, provincia de Huaral. El sitio fue descubierto por Frederic Engel en la década de 1950 y trabajado por el alemán W. E. Wendt en 1960 y 1961. El sitio se encuentra en la margen izquierda de la quebrada, próximo al mar, y está compuesto por 9 montículos. Las excavaciones fueron de pequeña escala y no han sido adecuadamente presentadas. Wendt reporta construcciones de piedras, abobes en forma de placas o cuadrados con o sin argamasa de barro. Destaca una zona de cementerio en donde se excavaron 41 tumbas con 42 individuos, los cuales, en su mayoría, estuvieron flexionados y cubiertos con tejidos entrelazados y esteras. Otros artefactos recuperados de las excavaciones guardan relación con el material cultural del Precerámico Tardío de otros sitios contemporáneos. Se hallaron figurines de barro sin cocer, cuentas de piedra y moluscos, textiles de algodón entrelazados y redes, y abundantes restos de moluscos y peces. Se obtuvo una serie de fechados radiocarbónicos que van de 2225 a 2175 años a. C. En la actualidad el sitio se encuentra en proceso de destrucción, al estar ocupado por una granja de pollos.
Tradición Arquitectónica de la Costa:
Ubicados principalmente en la costa, entre Ancash y Lima, los monumentos que la componen poseen distintas dimensiones espaciales y complejidades. Esta tradición se caracteriza por tener una arquitectura de grandes dimensiones (monumental), compuesta por un edificio principal o central, construido con plataformas superpuestas para ganar altura. En la parte central de estos montículos o pirámides hay una escalera central que une la base del montículo con la cima, en donde se encuentra el atrio. Generalmente estas estructuras se encuentran asociadas con una plaza circular de extensión variable, frente al edificio principal, y con estructuras de menor tamaño con las que forman complejos arquitectónicos. Fueron construidos, en su mayoría, con piedras con argamasa de barro, aunque también se ha observado el uso de adobes. Son representativos de esta tradición: Áspero (3600 a. C.), Bandurria (3200 a. C.), Caral (2625 a. C.), Río Seco (2225 a. C.) y, recientemente, las Shicras en Huaral. Esta tradición de arquitectura monumental sería la primera en aparecer en los Andes alrededor de los 3000 a. C.
Tradición Arquitectónica de la Sierra:
Esta tradición arquitectónica hizo su aparición hacia los 2500 a. C., y persistió hasta el 500 a. C., por lo que coexistió con otras tradiciones arquitectónicas posteriores y llegó a utilizarse en la época Chavín. Durante muchos años se pensó que esta arquitectura era propia de la vertiente oriental de los Andes Centrales, especialmente por la reutilización del estilo en diferentes contextos arquitectónicos. Sin embargo, se han encontrado recintos de las mismas características en el Callejón de Huaylas (Ancash), Huánuco y Lima. El diseño tipo se caracteriza por poseer una estructura cuadrangular con nichos en las paredes interiores y un doble piso interior con un fogón central y, en algunos casos, ductos de ventilación que van por debajo del piso. Son representativos de esta Tradición: Kotosh (2350 a. C. - 200 d. C.), La Galgada (2720 a. C.), Huaricoto (2875 a. C.) y Piruru (2950 a. C.).
A este tipo de arquitectura también se le ha llamado tradición arquitectónica Mito, definida por la arqueóloga francesa Elizabeth Bonnier; mientras que al ritual asociado con la quema de ofrendas en fogones ceremoniales se le conoce como tradición religiosa Kotosh. Esta tradición religiosa ha sido definida por el arqueólogo norteamericano Richard Burger.
Upaca:
Sitio arqueológico ubicado en el valle de Pativilca, distrito de Pativilca, Provincia de Barranca. Está compuesto por un montículo asociado con una plaza circular y tres pequeños montículos asociados con otra plaza circular parcialmente destruida. También se ha reportado la presencia de dos complejos arquitectónicos que corresponderían a almacenes. La ocupación moderna ha afectado la integridad del sitio en varios sectores. Fue investigado por el Proyecto Arqueológico Norte Chico a través de pequeños pozos de prueba y limpieza de zona destruidas de la arquitectura.
Vinto Alto:
Sitio ubicado en la margen izquierda del río Pativilca, junto al pueblo del mismo nombre. Está compuesto por tres montículos, los que se encuentran alterados por la agricultura y las ocupaciones modernas. El Proyecto Arqueológico Norte Chico excavó dos trincheras en dos de los montículos.
Visitantes en 2008
Durante el año 2008, un total 10,672 de personas visitaron la zona arqueológica monumental de Bandurria.
Este significativo incremento se debe a las labores de promoción y difusión que el Area de Turismo del Proyecto Arqueológico viene realizando.
Todos los visitantes a la zona arqueológica fueron atendidos por el equipo de Interpretadores Turísticos Locales, los cuales guiaron y dieron toda la información relevante al sitio arqueológico a los visitantes.
En resumen los visitantes a Bandurria fueron:
Se observa un significativo incremento en los visitantes de la ciudad de Lima y el extranjero.
