Consejos de san Carlos Borromeo para el pastor de almas
Consejos de san Carlos Borromeo para el pastor de almas
¿Estás dedicado a la predicación y la enseñanza? Estudia y ocúpate en todo lo necesario para el recto ejercicio de este cargo; procura antes que todo predicar con tu vida y costumbres, no sea que, al ver que una cosa es lo que dices y otra lo que haces, se burlen de tus palabras meneando la cabeza.
¿Ejerces la cura de almas? No por ello olvides la cura de ti mismo, ni te entregues tan pródigamente a los demás que no quede para ti nada de ti mismo; porque es necesario ciertamente que te acuerdes de las almas a cuyo frente estás, pero no de manera que te olvides de ti. Sepan, hermanos, nada es tan necesario para los clérigos como la oración mental. Ella debe preceder, acompañar y seguir nuestras acciones.
Si administras los sacramentos, hermano, medita lo que haces;
si celebras la misa, medita lo que ofreces;
si salmodias en el coro, medita a quien hablas y quien es lo que hablas;
si diriges las almas, medita con que sangre han sido lavadas,
y así háganlo todo con espíritu de caridad;
así venceremos fácilmente la innumerables dificultades que inevitablemente experimentemos cada día (ya que esto forma parte de nuestra condición); así tendremos fuerzas para dar a luz a Cristo en nosotros y en los demás.
Fuente: Sermón prounciado por san Carlos Borromeo en su último sínodo
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