De la religiosidad natural arcaica a los primeros templos americanos
De la religiosidad natural arcaica a los primeros templos americanos
Resulta enteramente presumible que a su llegada a América el hombre asumiera una disposición sacralizadora de la naturaleza, pues dichas creencias dominaban la religiosidad eurasiática durante el Paleolítico. Entre ellas adquiere relieve, por su abundancia de evidencias, el culto a grandes rocas o piedras, a cavernas y montañas. Las crónicas y otros antiguos escritos dejan translucir que cultos análogos ocupaban un lugar preferente entre las creencias tardías, tanto de los grupos dominantes cuzqueños como entre las poblaciones marginales del escarpado Ande. Huelga decir que algunas de estas creencias subsisten en la actualidad. Anticipamos igualmente, sobre la base del abundante material funerario recuperado de cavernas o de las pinturas rupestres, que los credos indígenas arcaicos se insertan coherentemente dentro de la tradición paleolítica desprendida de Asia.
De fechas posteriores, conocemos los primeros ambiente ceremoniales artificiales al aire libre: espacios cercados, plazas hundidas, circulares y cuadradas, recintos con fogón central, terrazas y plataformas, templos-montañas (esto es cerros o montañas intervenidos arquitectónicamente), pirámides y conjuntos edificados con planta en "U", que sintetizan y reproducen diversos elementos tomados del paisaje, y que se solidarizan, mediante su orientación, con los cursos astrales y los ritmos de la naturaleza.
Carlos Brignardello
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Si alguien que lo conoce le puede avisar y pasarle mi mail se lo voy a agradecer: doctordiegocreimerman@gmail.com
Muchas gracias.
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